El Niño anticipa una primavera atípica: se esperan más lluvias y temperaturas más bajas
El Servicio Meteorológico difundió su perspectiva para septiembre, octubre y noviembre, y reveló qué zonas del país podrían registrar condiciones diferentes a los valores habituales.
La llegada de septiembre marca el comienzo de la primavera meteorológica y vuelve a poner la atención sobre el comportamiento del clima durante los próximos meses.
En esta oportunidad, uno de los fenómenos que aparece nuevamente en el centro del análisis es El Niño, debido a su histórica influencia sobre las precipitaciones y las temperaturas en diferentes regiones del territorio nacional.
En ese contexto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundió su pronóstico climático trimestral para septiembre, octubre y noviembre de 2026 y repasó, además, qué ocurrió durante otras primaveras bajo condiciones de El Niño.
Los antecedentes muestran patrones regionales bien diferenciados, aunque el organismo advierte que cada episodio puede presentar características particulares.
- El SMN difundió las tendencias climáticas previstas para septiembre, octubre y noviembre de 2026, con importantes diferencias entre regiones.
El Niño en primavera: qué puede pasar con las lluvias en Argentina
El Niño es un fenómeno climático caracterizado por un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial que puede modificar la circulación atmosférica y, como consecuencia, alterar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas partes del planeta.
En Argentina, su influencia suele ser especialmente importante durante la primavera. De acuerdo con la información histórica difundida por el SMN, desde 1981 el fenómeno se registró en 15 oportunidades durante esta estación. De esos episodios, cinco fueron débiles, cinco moderados y otros cinco alcanzaron una intensidad fuerte.
Los antecedentes permiten identificar algunas tendencias. En 7 de las 15 primaveras bajo El Niño, el noreste argentino y el centro-este de Buenos Aires registraron precipitaciones superiores a los valores normales para la época del año.
¿El Niño significa una primavera más lluviosa y fría?
Otro dato que surge del análisis histórico es que, de las 10 primaveras más lluviosas registradas a nivel nacional, cinco ocurrieron bajo El Niño. Al observar las temperaturas sucede algo similar: cuatro de las 10 primaveras más frías se produjeron durante condiciones vinculadas al fenómeno.
Esto no significa que esos escenarios necesariamente vayan a repetirse en 2026. Los antecedentes sirven para conocer cómo suele comportarse el clima, pero no constituyen por sí mismos un pronóstico para una temporada determinada.
Precisamente, la perspectiva trimestral difundida por el SMN permite observar qué se espera específicamente para septiembre, octubre y noviembre de 2026.
¿Qué pronostica el SMN para la primavera 2026?
Para los próximos tres meses, el organismo prevé que el noreste argentino y la región de Cuyo presenten lluvias superiores a los valores habituales.
En la región central y Patagonia, en tanto, las precipitaciones podrían ubicarse entre normales y superiores a las normales.
El panorama cambia en el noroeste argentino y el sudoeste patagónico, donde se esperan registros normales o incluso inferiores a los promedios históricos.
Las temperaturas también mostrarían diferencias regionales. En el norte argentino podrían mantenerse, en promedio, entre normales y superiores a las habituales.
Por el contrario, Cuyo, la región central y gran parte de Patagonia presentan mayores probabilidades de atravesar el trimestre con valores inferiores a los normales.
Esto significa que, en esas regiones, el promedio térmico de septiembre, octubre y noviembre podría ubicarse por debajo de los registros climatológicos habituales para la época.
De esta manera, la primavera 2026 podría quedar marcada por importantes contrastes climáticos entre las distintas regiones del país. Mientras algunos sectores tendrán mayores probabilidades de atravesar períodos más húmedos, otros podrían registrar condiciones más secas y marcas térmicas por debajo de los promedios habituales.
El comportamiento de El Niño será uno de los factores a observar a medida que avance la temporada, aunque los antecedentes históricos no determinan por sí solos lo que ocurrirá este año.
Las tendencias pueden modificarse y convivir con episodios puntuales de calor, frío o precipitaciones intensas, por lo que las próximas actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional serán claves para conocer cómo evoluciona el panorama en cada región.

