"El Niño" se instala y anticipan cambios en el clima: ¿Qué pasará con las lluvias y la temperatura en los próximos meses?
La perspectiva climática para agosto, septiembre y octubre anticipa cambios en distintas regiones de Argentina por la influencia de "El Niño", el cual se considera el más potente en años.
El fenómeno "El Niño" empieza a ganar terreno y los especialistas advierten que condicionará el final del invierno y la transición hacia la primavera en Argentina. Entre agosto y octubre, su impacto se hará sentir en el comportamiento de las lluvias y las temperaturas.
Según la perspectiva climática para los próximos tres meses, varias regiones del país podrían registrar lluvias por encima de los valores normales. Además, se esperan condiciones térmicas más altas de las habituales, principalmente en el norte y parte del centro de Argentina.
De todas formas, el informe no implica que vaya a llover todos los días ni permite anticipar con precisión cuándo se producirán tormentas, ingresos de aire frío o jornadas de calor. Se trata de una proyección que muestra las tendencias generales del clima para el trimestre.
Estas perspectivas se elaboran a partir de probabilidades y comparan las condiciones esperadas con los promedios históricos de cada época del año. Por ese motivo, sirven para anticipar cómo podría comportarse el clima a gran escala, pero no reemplazan los pronósticos diarios.
Uno de los factores que más influye en este escenario es "El Niño", que se desarrolla cuando la temperatura del océano Pacífico ecuatorial se ubica por encima de los valores normales. El evento puede alterar la circulación de la atmósfera y modificar el comportamiento habitual del clima.
En Argentina, este fenómeno suele favorecer un aumento de las precipitaciones, especialmente en el centro y el este del país. Sin embargo, su presencia no determina por sí sola el tiempo de cada día, ya que también intervienen otras condiciones climáticas.
Qué regiones podrían recibir más lluvias hasta octubre
La perspectiva climática para agosto, septiembre y octubre indica que las mayores probabilidades de lluvias por encima de lo normal se concentrarán en el norte del Litoral, el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste de la provincia de Buenos Aires y el este de la Patagonia.
En el sur del Litoral, el este bonaerense y parte del noroeste patagónico también podrían registrarse precipitaciones superiores a los valores habituales, aunque en estas zonas el escenario se ubica entre condiciones normales y más lluviosas de lo habitual.
En cambio, gran parte de Córdoba, el oeste de Santa Fe, el este de Cuyo, Santiago del Estero, el este del NOA y sectores de Formosa y Chaco presentan una tendencia a lluvias dentro de los promedios históricos. En el oeste del Noroeste Argentino, por su parte, continuará predominando la estación seca característica de esta época del año.
Los especialistas remarcan que estas proyecciones muestran una tendencia climática para el trimestre y no un pronóstico diario. Es decir, no permiten saber con exactitud cuándo lloverá ni anticipar la llegada de tormentas fuertes o eventos puntuales.
El comportamiento de las precipitaciones será especialmente seguido en el Litoral y la Cuenca del Plata, donde varios días consecutivos de lluvia pueden influir en el caudal de ríos como el Paraná y el Uruguay.
Si bien la presencia de "El Niño" suele favorecer un aumento de las precipitaciones en el noreste y el centro-este de Argentina, el tiempo también depende de otros factores, como el avance de frentes fríos, la humedad disponible y la interacción entre distintas masas de aire.
Impacto de "El Niño": qué se espera de la temperatura entre agosto y octubre
La perspectiva climática también anticipa un trimestre con temperaturas superiores a las habituales en varios puntos del país. Las mayores probabilidades se concentran en el NOA, el centro-oeste de Formosa y Chaco, Santiago del Estero, el oeste de Santa Fe y Córdoba.
Por otra parte, gran parte de Cuyo, La Pampa, la provincia de Buenos Aires y el centro y norte de la Patagonia presentan una tendencia a temperaturas cercanas a los valores normales para esta época del año.
Los especialistas aclaran que un trimestre con temperaturas medias más altas no implica un final anticipado del invierno. Durante agosto y septiembre todavía pueden producirse descensos bruscos de temperatura, heladas e irrupciones de aire frío.
Al mismo tiempo, también se esperan períodos con marcas térmicas más altas. Esta alternancia entre jornadas frías y otras más templadas es una característica habitual de la transición entre el invierno y la primavera.
Por ese motivo, aunque se registren varios episodios de frío intenso, el promedio de temperaturas del trimestre puede terminar por encima de los valores históricos.

