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"El Niño" será el fenómeno más fuerte en 40 años: así impactará en la Argentina

La Organización Meteorológica Mundial (ONU) confirmó que "El Niño" se acerca a su pico más fuerte en cuatro décadas. En Sudamérica ya hay países en emergencia y el fenómeno impactará hasta el 2027.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) difundió un comunicado que confirma que el fenómeno climático "El Niño" se intensificará en las próximas semanas hasta transformarse en un episodio de magnitud extraordinaria.

El fenómeno alcanzará su punto más alto hacia el final de este año y sus consecuencias en el clima mundial se extenderán, como mínimo, hasta febrero de 2027. La noticia enciende alarmas en toda la región, porque los efectos ya se sienten en varios países de América Latina, incluida la Argentina.

"El Niño": un fenómeno que rompe registros

La titular de la OMM, la argentina Celeste Saulo, fue contundente al describir la escala del evento. Según explicó, el episodio actual podría convertirse en el más intenso desde que arrancó el monitoreo climático global, hace cuatro décadas.

El organismo prevé una probabilidad cercana al 100% de que la fase activa de El Niño se sostenga hasta febrero. Para este trimestre de septiembre-noviembre, los pronósticos anticipan temperaturas por encima de lo normal en casi todas las áreas terrestres del planeta.

El secretario general de la ONU, António Guterres, también se refirió a la magnitud del fenómeno. Advirtió que las aguas del planeta atraviesan un escenario inédito y remarcó que el impacto económico global podría ser severo.

El fenómeno alcanzará su punto más alto hacia el final de este año y sus consecuencias en el clima mundial se extenderán, como mínimo, hasta febrero de 2027.
El fenómeno alcanzará su punto más alto hacia el final de este año y sus consecuencias en el clima mundial se extenderán, como mínimo, hasta febrero de 2027.

Cómo afecta a la Argentina

El director del Servicio Meteorológico Nacional, Pedro Di Nezio, había detallado semanas atrás cómo se manifestará el fenómeno en el país.

En el Litoral, la Cuenca del Plata y buena parte del centro argentino, El Niño empuja un aumento de las lluvias que eleva el riesgo de crecidas e inundaciones. En Cuyo, en cambio, las precipitaciones traen alivio a una sequía que lleva más de 15 años.

Frente a este panorama, el Gobierno nacional puso en marcha desde mayo una mesa de trabajo específica, coordinada por la Agencia Federal de Emergencia (AFE), bajo la órbita del Ministerio de Seguridad.

A comienzos de junio se realizó el primer encuentro, con representantes de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe, para evaluar el posible impacto en las provincias de la Cuenca del Plata.

De ese proceso surgió el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, que ordena la respuesta ante tormentas extremas según su gravedad. Los municipios manejan los eventos leves, mientras que los casos más severos pueden escalar hasta una intervención nacional con despliegue de seguridad y salud. 

A nivel provincial, Buenos Aires ya cuenta con su propia estructura: el Comité de Gestión del Riesgo y Emergencias (CORE), pensado para articular la respuesta entre los municipios y el sector privado.

El seguimiento se actualiza cada mes a través del Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (Siname), que incorpora control satelital de las zonas de riesgo.

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