Le dicen "el lugar más triste del mundo", pero esconde grutas, bosques y es perfecto para una escapada "atrapante"
Este valle sorprende con paredones rojizos, cuevas naturales y un paisaje cargado de historia.
Con el próximo fin de semana largo -por el feriado del 17 de agosto- cada vez más cerca, muchos argentinos ya empiezan a planificar una escapada para desconectarse de la rutina.
Entre sierras, pueblos históricos y reservas naturales, Córdoba ofrece algunos de los paisajes más sorprendentes del país para recorrer en apenas unos días.
Entre ellos aparece un valle que cautiva por sus bosques, formaciones rocosas y miradores naturales, pero que también guarda una de las historias más conmovedoras del territorio cordobés.
La escapada más enigmática de Córdoba: el valle al que llaman "el lugar más triste del mundo"
El Valle de Ongamira es un pequeño paraje que se encuentra en el norte del departamento Ischilín y a unos 120 kilómetros de la ciudad de Córdoba.
Rodeado por las Sierras Chicas, este rincón serrano se caracteriza por sus imponentes paredones rojizos, quebradas, bosques autóctonos y un paisaje que parece salido de una película.
Para llegar desde la capital provincial se puede tomar la Ruta Nacional 9 Norte hasta Jesús María y luego continuar por la Ruta Provincial 17, enlazando finalmente con la Ruta Provincial E66, que conduce hasta Ongamira. El recorrido atraviesa algunos de los paisajes serranos más atractivos del norte cordobés.
Muy cerca también pueden visitarse destinos como Capilla del Monte, Los Terrones, Cerro Uritorco, La Cumbre y Jesús María, lo que convierte al valle en una excelente alternativa para una escapada de dos o tres días por la región.
Uno de los principales atractivos son las Grutas de Ongamira, refugios naturales utilizados hace siglos por los pueblos originarios. El recorrido permite internarse entre enormes paredones de piedra, senderos y cavidades que conservan parte de la historia prehispánica de la zona.
El valle también ofrece caminatas entre bosques serranos, arroyos y miradores naturales desde donde se obtienen vistas panorámicas de las sierras cordobesas. La combinación de vegetación nativa, formaciones geológicas y silencio convierte al lugar en un destino ideal para quienes buscan contacto con la naturaleza.
El poeta chileno Pablo Neruda llamó a Ongamira "el lugar más triste del mundo" conmovido por una trágica leyenda local: durante la conquista española, cientos de nativos comechingones prefirieron arrojarse al vacío desde el cerro Colchiquí antes que someterse a la esclavitud
Más allá de esa historia, el lugar invita a reflexionar sobre el pasado mientras se recorren senderos interpretativos y se contemplan paisajes prácticamente intactos. La tranquilidad del entorno, el canto de las aves y el color rojizo de las sierras generan una atmósfera muy diferente a la de otros destinos turísticos tradicionales.
Además de las excursiones, los visitantes pueden disfrutar de cabalgatas, recorridos guiados, observación de flora y fauna y propuestas gastronómicas regionales en los alrededores del valle, donde predominan pequeños emprendimientos familiares.
Por otro lado, aunque Ongamira conserva un perfil tranquilo y de turismo de naturaleza, en sus alrededores hay distintas opciones de alojamiento para quienes desean pasar una o más noches.
Se pueden encontrar cabañas, complejos turísticos, hosterías y casas de campo con vistas a las sierras, muchas de ellas atendidas por sus propios dueños y rodeadas de un entorno ideal para descansar.
Por su combinación de naturaleza, aventura e historia, Ongamira se consolidó como una de las escapadas más sorprendentes de Córdoba.
Sus grutas, bosques, miradores y el recuerdo de uno de los episodios más dramáticos de la resistencia indígena convierten a este valle en un destino que invita tanto a descubrir paisajes únicos como a conocer una parte fundamental de la historia argentina.

