León XIV en Argentina: ¿Cuántos papas visitaron el país en toda la historia?
El Sumo Pontífice estará en Buenos Aires, Córdoba y Luján, del 8 al 11 de noviembre, aunque aún se desconoce cuáles serán las actividades que realizará.
La próxima visita del Papa León XIV a la Argentina marcará un hecho importante para la historia, ya que el país recibió la llegada de un solo Sumo Pontífice.
El Vaticano confirmó este miércoles que el Papa visitará Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre, aunque se desconoce cuáles serán sus actividades.
La primera visita de un Papa en Argentina
Karol Wojtya, Juan Pablo II, el llamado "Papa viajero", estuvo en el país dos veces, la primera en 1982, apenas unas horas antes de la rendición en la Guerra de Malvinas, y en 1987, ya en democracia y bajo el Gobierno de Raúl Alfonsín.
Juan Pablo II, que era la máxima autoridad de la Iglesia Católica desde octubre de 1978, arribó a la Argentina el 11 de junio, cuando el enfrentamiento bélico entre Gran Bretaña y la Argentina llegaba a su fin.
La llegada del Papa fue a las 9 de la mañana, directa desde la ciudad de Roma, y lo esperaban treinta horas de actividad intensa en nuestro país, que estaba a punto de perder la guerra que Leopoldo Fortunato Galtieri, uno de los presidentes de facto de la última dictadura militar, encabezaba políticamente de este lado del Atlántico.
Juan Pablo II había viajado el 28 de mayo a Reino Unido, un territorio que jamás antes había visitado un Sumo Pontífice. Se trataba de un gesto inédito desde que, en el siglo XVI, el rey Enrique VIII había roto las relaciones diplomáticas con Roma y se autoproclamó líder de su iglesia.
Había que "contrapesar" esa visita en medio de un conflicto bélico que se había desatado el 2 de abril, cuando Galtieri envió tropas a las islas, en ese momento ocupadas por el Reino Unido.
Aunque no se quiso mostrar como un "mediador" de forma explícita, Wojtyla modificó su agenda para llegar al país. Ya le había reclamado una salida pacífica a Isabel II, y vendría también "en son de paz" a nuestro país.
En las treinta horas que pasó en la Argentina, Juan Pablo II recorrió la Avenida de Mayo en un Papamóvil creado para la ocasión, ya que un año antes, en la plaza de San Pedro, el papa sufrió un atentado contra su vida.
Desde ese momento, las medidas de seguridad para proteger al Sumo Pontífice se endurecieron: el vehículo que lo trasladó, un Ford F-350, era originalmente una grúa de auxilio del Automóvil Club Argentino (ACA). Pero se adaptó y se montó un habitáculo con cristales antibala para que allí Juan Pablo II pudiera circular sin riesgos.
Misa en la Catedral y viaje a Luján
Tras circular por Avenida de Mayo, Juan Pablo II se reunió con Galtieri y los otros dos integrantes de esa Junta Militar, el almirante Jorge Anaya y el brigadier Basilio Lami Dozo. Ya había intervenido en el conflicto entre Argentina y Chile por el canal del Beagle apenas se había iniciado su papado, ayudando a acercar las posiciones entre ambos países.
El Papa ofició una misa en la Catedral y viajó hasta Luján, donde brindó una multitudinaria celebración religiosa frente a la basílica de esa ciudad. Se estima que unas 700.000 personas presenciaron ese ritual católico en una ciudad a la que habían llegado fieles de distintos puntos de la Argentina y de países limítrofes, especialmente desde Uruguay.
Al otro día, antes de irse del país, el Papa se presentó en el Monumento de los Españoles, a unas cuadras de Plaza Italia: reunió a dos millones de personas. "¡Hasta pronto, Argentina!", dijo al irse, y dejó la puerta abierta a una nueva visita.
Segunda visita a Argentina
Cinco años después de la primera visita, Juan Pablo II viajó por segunda y última vez a la Argentina, y llegó a Aeroparque el 6 de abril de 1987: había cientos de personas esperando su aterrizaje en los alrededores de esa base aérea, en la que lo recibió el presidente Raúl Alfonsín.
Un rato después, compartieron una reunión privada en la Casa Rosada y hubo, desde ya, una postal del Sumo Pontífice en el célebre balcón. Es que miles de personas había llegado hasta la Plaza de Mayo para corear su nombre y esperar un saludo.
La actividad más multitudinaria que encabezó Juan Pablo II fue el encuentro por la III Jornada Mundial de la Juventud que presidió en un escenario montado sobre la Avenida 9 de Julio, en su cruce con Santa Fe. Era Domingo de Ramos, el anterior a la Pascua, y el Papa dirigió allí uno de los 26 mensajes pastorales de ese viaje de seis días en el que recorrió grandes ciudades de la Argentina.
Estuvo en Bahía Blanca, Tucumán, Corrientes, Mendoza, Viedma, Salta, Paraná y Rosario, además de los actos y ceremonias que presidió en la Capital Federal. Se reunió con sindicalistas y trabajadores en la capilla del Mercado Central, con empresarios en el Luna Park, con unos 1.500 referentes de los pueblos originarios en Salta, y líderes de otras religiones en Buenos Aires.
Larga gira en Argentina
Su gira de seis días prácticamente no tuvo descanso: Juan Pablo II tenía en ese entonces 67 años y tal vez la declaración más contundente haya sido en su parada en Córdoba. Allí, en una Argentina que debatía la Ley de Divorcio, el Sumo Pontífice aseguró que observaba "signos preocupantes de degradación en relación con algunos valores fundamentales del matrimonio y la familia".
De nuevo estuvo en la Catedral, se presentó ante las máximas autoridades de los tres poderes en el Salón Blanco de la Casa Rosada y conoció el Teatro Colón. Ofició una misa en la cancha de Vélez, ante unas 30.000 personas, y en la 9 de Julio lo escucharon un millón de personas.
"¡Hasta siempre!", dijo Juan Pablo II al despedirse en ese segundo viaje. Era una despedida distinta a la primera: dejaba ver que ya no habría una nueva visita suya.

