TRAYECTORIA

Quién es el patinador artístico que fue agredido mientras realizaba un show en el subte

Lucas Benítez comenzó a entrenar en patinaje artístico a los 22 años y hace más de una década se sube a los vagones de subtes para demostrar sus cualidades técnicas.

El nombre de Lucas Benítez tomó mucha trascendencia pública en las últimas horas luego de que se viralizó un video en el que fue agredido por un pasajero en la Línea B de subte cuando realizaba un show artístico.

Benítez es un consolidado deportista que se consagró cinco veces como campeón argentino de patinaje artístico y obtuvo una medalla de plata en su trayectoria. Actualmente, integra el seleccionado nacional y realiza exhibiciones públicas en medios de transporte para sustentar su carrera deportiva.

Lucas Benitez ganó cinco torneos nacionales de patinaje artístico.
Lucas Benitez ganó cinco torneos nacionales de patinaje artístico.

El patinador, conocido popularmente como "Mancha", tiene 36 años, comenzó a entrenarse en la disciplina a los 22 y tiene previsto competir en el torneo nacional que se llevará a cabo en la ciudad de Rosario en el mes de octubre.

Desde los 16 años que se sube a trabajar en los subtes: sus primeras experiencias fueron cantando y bailando en los vagones, pero desde que se adentró en el mundo del patinaje lleva a cabo este tipo de shows callejeros.

Benítez también tuvo una participación televisiva en el programa "Buenas noches, familia" (El Trece), conducido por Guido Kazcka, en el que mostró la destreza que tiene en patines y recibió una donación del público que superó los 22 millones de pesos. Este dinero fue clave para construir su casa.

Qué le pasó en el rostro al patinador Lucas Benítez

 

El deportista padece desde su nacimiento un angioma plano, que es una afección médica provocada por la proliferación de pequeños vasos sanguíneos superficiales que le generan una marca de color rojo o violáceo.

La condición médica de Benítez le ocasionó una reducción de la visibilidad desde el sector izquierdo, pero nunca lo consideró como un obstáculo para llevar a cabo su vida de forma normal.

Esta patología puede ser tratada mediante un tratamiento láser de colorante pulsado, que consiste en el uso de un haz de luz que destruye los vasos sanguíneos de la piel mediante el calor; sin embargo, el deportista optó por no realizar estos tratamientos, que suelen ser muy invasivos.




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