TESORO CORDILLERANO

Se tiñe de blanco cada invierno y tiene paisajes increíbles: destino perfecto para amantes de la naturaleza

Glaciares, arroyos, refugios y senderos atraviesan esta enorme área protegida, elegida por quienes buscan aventura y contacto con la naturaleza.

El invierno transforma por completo algunos rincones de la Argentina. Las primeras nevadas cubren las cumbres, los senderos cambian de aspecto y el paisaje adquiere esas tonalidades que convierten cualquier recorrido en una sucesión de postales.

A pocos kilómetros de una de las principales ciudades turísticas del país existe un enorme espacio natural donde conviven montañas, glaciares, arroyos y refugios, con alternativas tanto para quienes quieren contemplar el paisaje como para los viajeros que buscan aventura.

 Las condiciones de alta montaña convierten al parque en un escenario privilegiado para quienes buscan aventura y contacto directo con la naturaleza. 
 Las condiciones de alta montaña convierten al parque en un escenario privilegiado para quienes buscan aventura y contacto directo con la naturaleza. 

Un gigante natural a pocos kilómetros de Mendoza

Se trata del Parque Provincial Cordón del Plata, una enorme área natural protegida ubicada en la provincia de Mendoza, entre los departamentos de Luján de Cuyo y Tupungato. 

Con alrededor de 175.500 hectáreas, uno de sus principales objetivos es preservar importantes recursos hídricos y glaciares "escondidos" dentro del sistema natural de la cordillera de los Andes.

 El Parque Provincial Cordón del Plata protege uno de los ambientes cordilleranos más impactantes de Mendoza. 
 El Parque Provincial Cordón del Plata protege uno de los ambientes cordilleranos más impactantes de Mendoza. 

Una de sus grandes ventajas es la cercanía con Mendoza capital, de la que lo separan aproximadamente 80 kilómetros. El principal ingreso se realiza por Vallecitos. 

Desde la capital se avanza por la Ruta Nacional 7 hacia Potrerillos y luego se continúa por caminos provinciales hasta la avenida Francisco Guiñazú, que conduce hacia el antiguo centro de esquí. 

La geografía de alta montaña es la verdadera protagonista. El parque conserva glaciares, vegas y cursos de agua que alimentan importantes cuencas de la provincia. Entre ellos aparecen recursos que aportan a los ríos Blanco, Mendoza y Tupungato y a arroyos como El Salto y Las Mulas.

Durante el invierno, la acumulación de nieve cambia por completo la apariencia del lugar. De hecho, Vallecitos fue el primer parque de nieve y centro de esquí de Mendoza. Actualmente, el atractivo está mucho más relacionado con la naturaleza, el montañismo y las experiencias de alta montaña.

La geografía de alta montaña es la verdadera protagonista. El parque conserva glaciares, vegas y cursos de agua que alimentan importantes cuencas de la provincia. Entre ellos aparecen recursos que aportan a los ríos Blanco, Mendoza y Tupungato y a arroyos como El Salto y Las Mulas.Durante el invierno, la acumulación de nieve cambia por completo la apariencia del lugar. De hecho, Vallecitos fue el primer parque de nieve y centro de esquí de Mendoza. Actualmente, el atractivo está mucho más relacionado con la naturaleza, el montañismo y las experiencias de alta montaña. Durante el invierno, las nevadas cubren buena parte del territorio y crean panorámicas impactantes entre cumbres, quebradas y nubes bajas. 
 Durante el invierno, las nevadas cubren buena parte del territorio y crean panorámicas impactantes entre cumbres, quebradas y nubes bajas. 

El trekking y el andinismo están entre las actividades principales. Desde Vallecitos parten recorridos hacia la Quebrada del Estudiante y Veguitas, además de itinerarios utilizados para ascender a cerros como Adolfo Calle, Stepanek, Franke, Rincón, Vallecitos, Loma Amarilla y El Plata. La dificultad cambia considerablemente según el circuito y las condiciones meteorológicas.

También existe una alternativa mucho más breve: junto a la Seccional de Guardaparques del Refugio San Antonio comienza un sendero accesible de unos 400 metros que posee suelo compactado, sectores de descanso, apoyos, bancos y barandas, y puede completarse aproximadamente en 20 minutos. 

 El trekking y el montañismo están entre las actividades preferidas para descubrir los rincones más espectaculares del área protegida. 
 El trekking y el montañismo están entre las actividades preferidas para descubrir los rincones más espectaculares del área protegida. 

A pesar de las condiciones extremas, el área posee una interesante biodiversidad. Se han registrado alrededor de 10 especies de mamíferos y más de 70 especies de aves. Entre los animales que pueden observarse aparecen guanacos y aves como el cóndor andino, pato de torrente, picaflor cometa, chorlito de vincha y tucúquere.

La vegetación también está adaptada a las exigencias del ambiente cordillerano. Las vegas y otros sectores con disponibilidad de agua forman pequeños espacios verdes que contrastan fuertemente con las laderas rocosas, especialmente durante los meses en los que las temperaturas permiten el desarrollo de la flora.

 El cóndor andino es una de las especies más emblemáticas que pueden observarse sobrevolando los imponentes relieves de la región. 
 El cóndor andino es una de las especies más emblemáticas que pueden observarse sobrevolando los imponentes relieves de la región. 

Quienes quieran extender la experiencia encuentran otra particularidad, ya que en Vallecitos funcionan refugios de montaña con servicios privados de comida y hospedaje. Sin dudas, una alternativa especialmente interesante para quienes quieren permanecer más tiempo cerca de los principales senderos.

Además, la visita puede combinarse fácilmente con Potrerillos, donde el embalse, las villas cordilleranas y diferentes propuestas turísticas permiten ampliar el recorrido. Incluso es posible continuar por el Camino de La Carrera hacia Tupungato, considerado uno de los trayectos escénicos de esta zona de Mendoza.

 Arroyos de deshielo, vegas de altura y animales que pastan entre las montañas forman parte del paisaje durante los meses más cálidos. 
 Arroyos de deshielo, vegas de altura y animales que pastan entre las montañas forman parte del paisaje durante los meses más cálidos. 

La posibilidad de encontrar nieve, enormes cumbres, senderos, fauna silvestre y refugios a unos 80 kilómetros de Mendoza capital convierte al Cordón del Plata en una alternativa difícil de pasar por alto. Además, puede visitarse durante todo el año, siempre que las condiciones meteorológicas y del camino permitan el acceso.

En invierno muestra quizás su versión más fotogénica, pero cada estación modifica sus colores y posibilidades. Es un lugar para caminar, fotografiar, observar la naturaleza o simplemente contemplar la inmensidad de la cordillera, con opciones que van desde paseos cortos hasta desafíos reservados para montañistas experimentados.


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