Alerta por la Tormenta de Santa Rosa: cuándo llegaría y por qué "El niño" podría potenciar su fuerza
El Servicio Meteorológico Nacional sigue de cerca la evolución de las condiciones atmosféricas, mientras un escenario climático particular vuelve a poner el foco sobre las precipitaciones.
La llegada de la segunda mitad de agosto vuelve a poner en escena a uno de los eventos más populares del calendario meteorológico argentino: la tormenta de Santa Rosa.
Sin embargo, este 2026 presenta un ingrediente adicional: El Niño, un fenómeno caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial y que suele favorecer un aumento de las precipitaciones en diferentes sectores de la región.
La coincidencia de ambos fenómenos abre interrogantes respecto de cuánto podría influir este escenario climático sobre el comportamiento de las lluvias en Argentina durante las próximas semanas.
Tormenta de Santa Rosa 2026: ¿El Niño podría potenciar las lluvias?
Según el último informe disponible del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), correspondiente a julio, las condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) son consistentes con una fase cálida.
Los modelos dinámicos y estadísticos indican una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe durante el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026.
Este escenario cobra especial relevancia debido a la influencia que puede ejercer sobre el régimen de precipitaciones en diferentes regiones del país.
Sin embargo, todavía no es posible asegurar que la tradicional Santa Rosa vaya a convertirse en un temporal extraordinario como consecuencia directa de El Niño. Será necesario observar la evolución de la atmósfera y los pronósticos de corto plazo a medida que se acerque la fecha.
¿Cuándo podría llegar la tormenta de Santa Rosa?
Aunque popularmente se habla del 30 de agosto, la tormenta de Santa Rosa no posee una fecha meteorológica exacta. Se utiliza este nombre para identificar los episodios de inestabilidad que aparecen alrededor de esa jornada.
El SMN analizó registros correspondientes al período comprendido entre 1906 y 2023 y encontró tormentas dentro de la ventana asociada a Santa Rosa en 67 de los 118 años estudiados, equivalente aproximadamente al 57% de los casos.
La explicación está relacionada con los cambios que comienzan a producirse en la circulación atmosférica hacia finales del invierno. El progresivo ingreso de aire más cálido y húmedo genera condiciones que pueden favorecer el desarrollo de tormentas.
De cara a 2026, la presencia de El Niño agrega un factor climático para seguir de cerca, pero no permite determinar por sí sola cuándo, dónde o con qué intensidad se producirá un eventual temporal.
Por ahora, habrá que esperar a que los pronósticos ingresen en una ventana de mayor precisión. Los últimos días de agosto serán claves para determinar si este año la tradición de Santa Rosa vuelve a coincidir con un episodio importante de lluvias y tormentas.

