Un bosque de película, un lago turquesa y un pueblito acogedor: la escapada ideal para el próximo feriado
Ubicado al pie de la Cordillera de los Andes, este destino ofrece playas de origen volcánico, senderos entre araucarias milenarias y múltiples actividades para disfrutar durante todo el año.
Dentro de la Patagonia argentina existen rincones que conservan un ritmo pausado, lejos del movimiento de las grandes ciudades y con una belleza que parece de otro mundo.
Entre ellos sobresale un pequeño pueblo cordillerano que sorprende por sus bosques de araucarias, playas sobre un lago de intenso color turquesa y paisajes que parecen sacados de una película.
Un rincón de la Patagonia con paisajes de cuento: bosques, aguas cristalinas y un pueblo para descubrir
Villa Pehuenia se encuentra en el oeste de la provincia de Neuquén, a pocos kilómetros del paso internacional Icalma, que comunica con Chile.
Rodeada por la Cordillera de los Andes y ubicada a orillas del lago Aluminé, es uno de los destinos más pintorescos del norte de la Patagonia.
Uno de los mayores atractivos del lugar son sus bosques de araucarias, árboles milenarios considerados un símbolo de la región. Muchos de estos ejemplares superan varios siglos de vida y forman escenarios únicos para recorrer a pie, en bicicleta o mediante excursiones guiadas.
Por otro lado, el protagonista indiscutido del paisaje es el lago Aluminé, famoso por el intenso color turquesa de sus aguas. Durante los meses cálidos se pueden practicar kayak, stand up paddle, navegación, pesca deportiva y disfrutar de las playas de arena volcánica, mientras que en invierno el paisaje nevado transforma completamente la región.
Los amantes del trekking también encuentran numerosas alternativas. Senderos de distintas dificultades permiten llegar a miradores naturales desde donde se obtienen panorámicas privilegiadas del lago, las montañas y los extensos bosques patagónicos.
Entre los recorridos más populares figuran el Batea Mahuida, un cerro ubicado en el límite entre Chile y Argentina; los miradores sobre el lago y diversos circuitos dentro del área de araucarias.
La gastronomía constituye otro de los grandes atractivos de Villa Pehuenia. En restaurantes, casas de té y cervecerías artesanales es posible degustar platos elaborados con piñones de araucaria, truchas patagónicas, cordero, chocolates y dulces regionales.
Para quienes desean pasar más de un día, la localidad cuenta con una amplia oferta de cabañas, hosterías, aparts y complejos turísticos, muchos de ellos con vistas al lago o inmersos entre los bosques, ideales para disfrutar de una experiencia de descanso en cualquier época del año.
Gracias a la combinación de paisajes cordilleranos, actividades al aire libre y un ambiente sereno, Villa Pehuenia se consolidó como una de las escapadas más buscadas del sur argentino para quienes desean descubrir un rincón diferente de la Patagonia.

