Daniel Beylis
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Ya no quedan dudas de que, de diferentes formas y en todas las lenguas, los casos de espíritus y fantasmas que cohabitan en diferentes planos con los seres humanos son un tema recurrente, que no distingue de raza o credo. Leyendas, historias, casos que aterran, visiones y, desde hace mucho, filmaciones, acreditan que existen esos seres que en muchos casos asustan a los moradores de distintos sitios, en cualquier circunstancia, a cualquier hora y en cualquier lugar. Es cierto que hay mucha literatura que viene de tiempos inmemoriales, y que con la llegada de las imágenes que aportaron el cine y la televisión, el tema se agrandó, y los casos se multiplicaron. Aun así, espíritus de difuntos, fantasmas de personas irreconocibles, espectros que se mueven en el mismo sitio pero en diferentes planos, siguen aterrando a mujeres y hombres por igual, no importa la creencia religiosa, la formación cultural o el estatus social. Esos seres asustan y conviven con todos. Sólo que, además, muchas veces se manifiestan, y el terror entonces se apodera de los vivos. Por eso mismo, hay casos ahora documentados que si bien sorprenden, dejan su impronta, aun cuando el sitio no aparezca entre los que pueden estar bajo el influjo de alguna alquimia o embrujo.

De todas maneras, y aun cuando es Europa la que se lleva los mejores casos para contar, a veces hay otros lugares que dan muestras acabadas, inclusive en regiones para muchos habitados por escépticos. Es el caso de los Estados Unidos, donde una población con un alto grado de educación no escapa a la tónica de esta nota, ya que allí se registran numerosos casos de apariciones. Este, que pasaremos a relatar, no es el típico caso de los castillos o palacios británicos, franceses o españoles, ni los amplios sitios italianos, griegos, austro-húngaros o rusos, pero los yanquis tienen lo suyo. Como en el Palacio de Tryon, en Carolina del Norte, donde una joven pareja grabó en video lo que parece ser el fantasma de una mujer joven, que habría sido una sirvienta del siglo XVIII.

Filmación involuntaria
Danielle Hyde, de 21 años, y Savanna Brown, de 23, dos jóvenes primas, no salieron a filmar fantasmas, espíritus ni nada que se le parezca. Pero involuntariamente lo lograron. Al menos eso es lo que se observa en video, en el que se ve lo que parece ser el fantasma de una mujer joven llevando una cesta en el Palacio de Tryon, en Carolina del Norte. Por años a dicho sitio se lo citó como uno de los lugares embrujados del país del norte. El video ratificaría esa condición.

Luego de recabar información, y una vez que se encontraron con la filmación, las chicas consideran que la escalofriante figura femenina podría ser el espíritu de una mujer que trabajaba de sirvienta en el lugar y que murió en un trágico incendio en el palacio, ocurrido en 1798, que comenzó en la bodega y destruyó gran parte de la edificación. Algo que está plenamente documentado.

Informa el Daily Mirror
Según la información que publicó el tabloide británico Daily Mirror, que suele ocuparse de este tipo de acontecimientos, las jóvenes fueron a visitar el Palacio de Tryon el domingo 16 de julio pasado, oportunidad en la que Danielle grabó un video para la cuenta de la red Snapchat. Las espeluznantes imágenes muestran la “figura fantasmal” de lo que parece ser una mujer vestida de época, cruzando por una puerta. Las evaluaciones de la filmación no aportaron datos que pudieran agregar la posibilidad de un fraude, con lo que la credibilidad de las jóvenes aumentó considerablemente.

La historia de este edificio se potencia con la cuestión del recordado incendio. Es que el Palacio de Tryon, ubicado en New Bern, en el condado de Craven, se terminó de construir en 1770 y era una gran edificación, que además funcionó como el primer Capitolio permanente del estado de Carolina del Norte. Sin embargo, en 1798, un fenomenal incendio destruyó el edificio original del palacio. Y si bien fue reconstruido y reabierto en 1959, es muy probable que en sus cimientos hayan quedado entidades de aquella tragedia. Y en ese contexto todo parecía indicar que Danielle logró filmar el espíritu de una mujer que trabajaba en el lugar.

Siempre hay escépticos
De todas maneras, como nunca faltan en este tipo de casos que se dan a través de fotografías o filmes, varios escépticos salieron a desacreditar la prueba, aduciendo que lo que se ve en el video no es un fantasma y que en realidad el video es un gran fraude, a partir de un simple montaje. Pruebas que no pudieron ratificar o rectificar, por lo que, simplemente, que cada uno acepte o rechace lo que se puede observar en el corto casero.