Por Santo Biasatti

Así nació Crónica. “Firme junto al pueblo” no es un slogan, es un compromiso ético que no fue vulnerado.

Los hombres y mujeres que pasaron por su redacción siempre supieron que no se trataba de un slogan producto de un marketing oportunista.

Escuchar y publicar el testimonio de los que nunca habían tenido o tienen la oportunidad de visibilizar sus carencias y necesidades. Recibir todas las opiniones sin ocultar su pensamiento.

Tener la valentía de soportar clausuras y prohibiciones sin ir a mendigar al poderoso de turno. Escribir con el lenguaje de nuestro pueblo para buscar la verdad. Estilo tantas veces cuestionado, pero después emulado bajo la máscara del denominado “lenguaje coloquial”.

Ninguneado por popular pero exageradamente envidiado. En el periodismo argentino, hay un antes y un después de Crónica.

Obvio que se lo puede criticar, pero resulta estéril pretender ignorarlo.

Claro que se cometieron errores. Cuando hubo que reconocerlos, se hizo con grandeza y sinceridad.

Los únicos que nunca se equivocan son los que disparan al aire.

Cada día, miles de argentinos comulgan con sus páginas. Como siempre, le exigen representarlos con fidelidad. Son ellos los que juzgan y no claudican en sus derechos. Los que tuvimos el privilegio de aprender aquí, por convivir con magníficos profesionales, siempre expresamos nuestro agradecimiento sin ocultar emociones.

El talento de Héctor Ricardo García, su creador.

El conmovedor ejemplo de lealtad de Américo Barrios.

El equipo de fotógrafos invencibles de Enrique Capotondo.

La pasión de Mario Ruzza

La creatividad de los hermanos Ventura en la diagramación.

Quebraron todos los prejuicios existentes para su tiempo de lo que se decía: “Primera pagina” y ahora viró hacia la denominación de “tapa del diario”.

Es lógico que, si sos joven, te parezca un viejazo recordarlos. Pero no darlos como ejemplo seria injusto. Pusieron lo mejor de sí para construir esta larga vida. Si el “Tano” Roberto Di Sandro leyera esta nota sumaría, sin duda, cientos de rostros y miles de anécdotas. Los recuerdos lo atropellarían con ese galope vital y único que tiene esta profesión que amamos. Un día, si tenés ganas y tiempo, mirate estas tapas.

La muerte de Perón, ícono indiscutible, que hoy por hoy, hasta se menciona en las universidades.

El pase millonario de Maradona, cuando las primicias duraban muchísimo más que los 10 segundos que hoy imponen las redes. La reivindicación de la soberanía de Nuestras Malvinas, décadas antes de la guerra que nos lacera. A los piratas, los llamaba piratas. Fue Fischer, en un avión de Crónica, el primero que bajó en las Islas, y fue Crónica, años después, el único medio que descendió en Puerto Argentino con el avión de Aerolíneas, secuestrado por jóvenes peronistas.

También, si te animás, buscá el organigrama completo, con nombre y apellido, de los integrantes de la asesina Triple A, cuando el amo del terror y la muerte José López Rega era ministro y ejercía el cargo, no cuando lo fueron. Por supuesto, Alfonsín y la recuperación de la Democracia. La coherencia y el compromiso continúan hoy en los jóvenes de su redacción. Las nuevas tecnologías y su valor agregado están al servicio de los contenidos que preocupan y ocupan a los argentinos.

Siempre se debe mejorar. Nunca podemos poner punto final. Sólo me queda una bronca. No poder escribir cuando llegue el Centenario.