Cada día son más las mujeres que eligen realizar algún deporte o actividad física, y este número crece exponencialmente cuando llega el verano. Deciden anotarse en un gimnasio, asistir a clases de zumba o yoga, sumarse a un grupo de running o practicar un deporte específico de forma amateur o profesional.

Pero, sin importar cuál sea la disciplina que realicen, hay que prestar especial atención a ciertos cuidados, ya que la práctica de actividad física puede afectar la zona íntima.

Desde un punto de vista ginecológico, las mujeres son propensas a generar una mayor cantidad de flujo y, en consecuencia, aumenta el riesgo de tener hongos (micosis) o vaginosis bacteriana.

Según explicó el doctor doctor Leonardo Imbriano (MN 19.060), cirujano plástico y ginecólogo, a cargo de la Unidad de Estética Genital Femenina en Delsur y miembro de la Sociedad Argentina de Ginecología Estética-Cosmética Biológica y Regenerativa (Sarge), “aparecen debido a la sudoración constante y a que existe una mayor humedad en la ropa. Esto puede producir un desbalance dentro de la flora normal de la vagina, aumentando la presencia de hongos y bacterias”.

Recomendaciones

Es fundamental elegir la prenda adecuada para hacer ejercicio, evitando que sean muy ajustadas, ya que el roce excesivo puede irritar aún más el área. Además, es recomendable utilizar ropa interior de algodón, que es más absorbente, disminuye el sudor y el riesgo de infecciones urinarias y del flujo vaginal. A la hora del baño, la forma correcta de higienizar la zona íntima es mediante el uso de jabones específicos, elaborados con productos naturales, para respetar el pH vaginal y evitar molestias. Otro factor a considerar es la depilación. “Para evitar cuadros de infección, es recomendable mantener la zona rasurada o depilada, porque al no tener pelo, hay menos humedad y la zona tiende a secarse más rápido”, aclaró el doctor Imbriano.

Natación

Si bien no hay diferencias específicas según el deporte o actividad que se realice, quienes practiquen natación deben tomar mayores recaudos. Al salir de la pileta, es ideal pasar por la ducha cuanto antes, pues de esta forma eliminan el cloro que puede haberse acumulado en la zona genital. Además, las mallas deportivas suelen ser de una tela plástica que, al estar mucho tiempo en contacto con la vagina, puede producir hongos o enfermedades bacterianas. Lo más importante en todas las actividades es tomarse una ducha rápida y secarse bien.

“En esos días”

Es importante aclarar que durante el período menstrual se pueden realizar actividades físicas normalmente, en tanto la mujer utilice el método que más cómodo le resulte: toallitas higiénicas, tampones o la copa menstrual. Si se presentara algún dolor abdominal o molestia, un antiespasmódico puede ser un gran aliado. Y si existieran síntomas más agudos, se debe realizar una consulta al ginecólogo para rastrear su origen. En el caso de utilizar tampones, el doctor Imbriano explicó que “no hay que dejarlos muchas horas dentro de la vagina. Lo recomendable es que se usen entre cuatro y seis horas y no dormir con ellos puestos, ya que alteran el microclima y la flora vaginal normal”. Realizar actividad física trae numerosos beneficios para el organismo, pero hay que tener ciertos cuidados y no descuidar las zonas íntimas femeninas para no sufrir problemas a futuro.

Tips para entrenar durante el período menstrual

Evitar excesos. Por más que el dolor abdominal no sea agudo, es recomendable entrenar de forma menos intensa, ya que el cuerpo no tiene la misma fuerza.

Hidratación. Ya que durante el período se da una pérdida de sangre, es necesario ingerir una mayor cantidad de agua para evitar una deshidratación.

Proteger la zona. Utilizar ropa adecuada, cómoda y fresca, que no presione la zona y evite molestias. Y elegir el método de protección que brinde mayor confort (toallas higiénicas, tampones o la copa menstrual). Por las dudas, hay que recordar que es importante utilizar ropa de colores oscuros, por si surge un imprevisto.

Alimentación. A causa de la pérdida de hierro que pueden experimentar las mujeres, un aporte extra de alimentos ricos en este mineral será lo más adecuado.

Las intervenciones ginecoestéticas más comunes

Hay que tener en cuenta que existen diferentes clases de molestias que pueden afectar la vida deportiva de una mujer. Para estos cuadros, según explicó el doctor Imbriano, hay intervenciones que pueden ayudar a contrarrestar o eliminar ciertos dolores.

Plástica de labios. Es una cirugía que reduce el tamaño y armoniza la forma de los labios menores vaginales, sin perder sensibilidad, y que deja una cicatriz totalmente invisible. Es normal que los labios menores se estiren y agranden; en cambio, los labios mayores pueden perder su volumen y firmeza. Dependiendo el caso, se realizan plásticas de reducción (labioplastías), o rellenos de la zona con grasa de la propia paciente o con biofillers, como el ácido hialurónico.

Láser para incontinencia urinaria por esfuerzo. Esta afección se presenta cuando hay escape de orina de la vejiga durante una actividad física o esfuerzo. Puede ser tratada con un láser de diodo que permite actuar sobre los músculos vaginales y el tejido conectivo circundante, para generar un fortalecimiento y un aumento de la masa de los mismos. Además, el láser repara todas las estructuras circundantes de la uretra, mejorando su posición y control de la misma.

Plástica de episiotomía. En la mayoría de los partos vaginales, suele practicarse una episiotomía y su cicatriz puede generar molestias en las pacientes durante sus relaciones o en su vida diaria. Dependiendo el caso, mediante un procedimiento quirúrgico o utilizando el resurfacing con láser de CO2, se logra la mejora del tejido remanente de la cicatriz, disminuyendo el dolor y mejorando la estética.

Lipoescultura láser del “monte de venus”. La acumulación de adiposidades localizadas en la zona púbica puede afectar la estética de la paciente e incomodar ante el uso de algunas prendas que resalten la zona. Mediante la lipoescultura láser, se consigue el remodelado del pubis logrando su armonía y el ideal estético de la mujer.