Por Florencia Bombini
@FlorBombini

Luciano llegó al mundo hace algo más de cinco meses para romper una estructura que parecía armada pero donde aún faltaba una pieza. Llegó para darle el título de mamá a María Teresa Maddonni, que nunca bajó los brazos y a sus 51 años se dio el gusto de comenzar esta nueva vida, de experimentar sensaciones que no se comparan con nada de lo vivido anteriormente. El deseo de ser madre siempre estuvo latente. La perseverancia y la paciencia para esperar el momento le permitieron cumplir su mayor sueño: ser mamá. Hoy su vida cambió, su rutina ya no es la misma, las horas de sueño tampoco, pero todo tiene un nuevo sentido, que se llama Luciano.

“Cuando me lo pusieron sobre el pecho y sentí la piel de mi hijo fue algo tan emocionante, tan inexplicable, tan fuerte…”, recordó María Teresa sobre el 26 de abril de este año.

“Todo es un proceso de aprendizaje, es hermoso y lo vivo con mucha intensidad”, dijo emocionada. Y gracias a la llegada de su hijo, María Teresa encontró un nuevo concepto de la palabra felicidad: “Para mí es poder estar junto a él”. Como a toda madre, su rutina cambió: “El cansancio que puedo tener lo supero porque descanso junto a mi hijo. De cualquier modo, todo es cuestión de costumbre y de organización”.

La noticia

“Yo no tuve miedos. Los miedos me los ponían los demás. Me levantaba siempre muy feliz y trabajé los nueve meses. El día anterior al nacimiento de Luciano, que recuerdo que llovía, me fui a la peluquería para arreglarme”, reveló María Teresa, quien confesó desbordar de felicidad cuando se enteró de que estaba embarazada. “No sabía cómo expresar la alegría que sentía. Cuando lo supe, salí y le agradecí a la vida. El obstetra, que en todo momento fue muy amable y muy copado, me decía que esperara para decirlo. Pero la verdad es que llevé un embarazo fantástico, sin ningún problema”. Luciano debió nacer por cesárea por indicaciones del médico. “Me dijo que iba todo muy bien pero que no quería correr riesgos. Entré al quirófano con mucha alegría. Mi marido tenía miedo pero yo no, estaba tranquila, hasta que nació mi hijo llorando y gritando como loco. Fue una felicidad increíble”, contó María Teresa, a quien no le importa su edad porque “era algo que anhelaba desde hace mucho tiempo”.

María Teresa lleva a Luciano todos los días a la agencia de lotería en la que trabaja y donde los visita Jorge, el papá.

El reloj biológico

A pesar de los avisos de su médica de que “el reloj biológico va pasando”, María Teresa nunca bajó los brazos y mantuvo presente el anhelo de ser madre.

“No tengo ningún problema de salud. Siempre practiqué deportes y mantuve un cuerpo sano”, señaló. Aunque reconoció que “algunos ajustes hormonales hice y eso ayuda muchísimo”, señaló la mamá. Lo cierto es que, con 50 años, María Teresa quedó embarazada sin mediar tratamiento alguno, un gran privilegio, según afirman los especialistas (ver tema aparte). Con Luciano en casa, la vida de María Teresa y de su marido, Jorge (64 años), hoy es diferente. A sus propios horarios se suman las rutinas de Luciano que, con sólo cinco meses, se acopla al quehacer de su mamá, que tiene una agencia de lotería en Villa Devoto. Así es que, desde las 9 de la mañana, el pequeño se instala con María Teresa en el local, donde duerme en su cochecito y recibe el cariño de clientes. Al mediodía, van a su casa y luego regresan juntos, cochecito mediante, hasta el anochecer, momento en que esperan en casa a papá Jorge.

“Por suerte, me fui manejando muy bien con el tema del sueño”, agregó María Teresa. “Cuando era muy chiquito, cada dos o tres horas me levantaba para amamantarlo, y hasta los tres meses me despertaba para atenderlo y cambiarlo cada cuatro horas”. Cómoda en su rol de mamá, hizo especial hincapié en la importancia del descanso y de la calidad de vida de las madres: “Es muy importante para amamantar, porque si uno no se relaja, después cuesta más”. María Teresa hoy disfruta de una nueva vida: una vida que descubrió hace poco más de cinco meses y con 51 años. Pero a ella la edad no le importa porque sabe que Luciano ya está con ella.