La foto más conocida de la web cuando se busca "ciudades flotantes".

Aunque el verdadero misterio que está desconcertando a todos es por qué están ocurriendo con tanta frecuencia, y aunque muchos afirman que esto se ha visto en otras partes el mundo, la mayoría abrumadora de los casos son en territorio asiático, y no hay una explicación debidamente probada. Sin ir más lejos, en la última semana y luego de una gran tormenta que afectó a todo el litoral marítimo chino, los edificios altos transparentes han vuelto a ser vistos en el cielo, para sorpresa de muchísima gente, aunque otros ya lo empiezan a tomar con cierta naturalidad.

Casos y más casos

¿Por qué la gran mayoría de los avistajes se producen allí? La respuesta a ciencia cierta no se sabe, y todas las posibilidades podrían resultar válidas, como espejismos ú hologramas, e incluso que sean un experimento del gobierno comunista que comanda el jefe de Estado Xi Jinping, más allá del hermetismo que este mantiene y de que son muchos los casos que llegaron a sorprender. Casos y más casos En 2015, una verdadera multitud declaró haber visto un misterioso fenómeno óptico en el que algo se refleja sobre el mar, la tierra o el cielo.

Aquel día la oficina meteorológica regional registró una precipitación de más de 100 milímetros y emitió una advertencia de tormenta de granizo en la tarde del 6 de junio.

Vieron otra cosa

No todos aquellos que se manifestaron en las redes sociales dijeron concordar con quienes hablaron del Fata Morgana para explicar lo que llegaron a ver. Muchos de los que presenciaron la enigmática postal no fueron capaces de identificar el origen del supuesto reflejo de los edificios.

Es por este motivo que algunos afirman que se trataba de un portal a un universo paralelo. un enorme holograma o algún experimento ultrasecreto del siempre escondedor gobierno chino. De todas maneras y más allá de teorías conspirativas, ocultistas, reales o especulativas, y según la opinión de quien vio el fenómeno, algo es cierto: casi todos los casos suceden en territorio chino.

Muchos le asignan un valor importante al cambio climático imperante en todo el planeta y en la región en especial. Las fuertes lluvias son cada vez más frecuentes en todo el mundo, y las mismas son precedidas por nieblas que junto con el smog que afecta a gran parte del territorio chino desdibujan el horizonte.

Pese a ello, los espejismos de barcos que se pueden ver en los cielos despejados pueden ser el resultado de inversiones atmosféricas que, cada vez con más frecuencia, se producen debido al factor climático. El otro aspecto a considerar puede tener relación con la densa contaminación que afecta a China. Este mal que se autoinflige el hombre provoca que la visión de quienes viven allí pueda llegar a ser mucho más borrosa debido al aire viciado y nebuloso, lo que bien podría causar enigmáticas visiones extrañas. 

Las especulaciones son muchas y en cualquier caso, cuando el gobierno del Partido Comunista Chino que encabeza Xi Jinping encara algún proyecto secreto, muy pocos podrían llegar a saber algo fehaciente, ya que son pocas las filtraciones, y que todo podría suceder, en especial si están trabajando en alguna arma novedosa, quizá relacionada con el control del clima, también hay que indicar que son varios los escépticos sobre lo que se ve.

Esto sin descartar algún tipo de arma holográfica para asustar a las masas, que algunos citan como el Proyecto Blue Beam. En otra dirección, pero también escépticos en cuanto a lo que realmente se ve, son varios los que se abrazan a la teoría de portales de entradas a universos paralelos, una variante muy aceptada por quienes consideran que la paranormalidad no está reñida con ciertas cuestiones que manejan los chinos, inclusive desde su espiritualidad y vinculadas con las relaciones entre mundos paralelos y el correlato entre lo que es la vida y el paso a la inmortalidad.

Real o ficticio, simulado o un efecto específico, portales a otras dimensiones o universos paralelos, las ciudades flotantes están directamente relacionadas con China. Y ya sabemos que, en ese país, todo enigma parece poco.