Desde su creación, la Copa Libertadores le había sido esquiva a Boca. A pesar de que fue uno de los primeros conjuntos argentinos en darle verdadera importancia al torneo (gracias a Alberto J. Armando), llegar a la obtención del trofeo parecía una cosa imposible.

Estuvo muy cerca en el ´63, pero lamentablemente para el Xeneize se cruzó nada menos que con el Santos de Pelé, un equipo prácticamente invencible, aunque vale destacar que Boca estuvo cerca de arrebatarle el título. De todas maneras, ser el subcampeón no sirvió de mucho, y la “sangre” en el ojo había quedado ahí. Hasta que llegó el año 1977, claro.

En ediciones anteriores, como en 1965 y 1966, Boca había sido eliminado en las semifinales, mientras que en el ´70 y ´71, las cosas fueron peores, ya que debió resignarse de manera muy temprana de este torneo continental.

El año 1976 fue espectacular para el equipo xeneize, dirigido por Juan Carlos Lorenzo. El equipo se había conformado con jugadores de mucha personalidad y experiencia, sumado a la inteligencia del entrenador para preparar los partidos, para saber cómo enfrentar los rivales. Y el Toto, en la previa de la Libertadores de 1977, sabía todo. Lo que ahora se puede saber navegando por Internet, por aquellos años era imposible si no se tenía un informante que viajara o viviera en los países y ciudades donde Boca debía disputar los cotejos del certámen. El técnico estuvo en todos los detalles. No dejó nada librado al azar y fue una parte muy importante de esta organización la que le permitió a Boca alcanzar su primera Copa Libertadores.

Y eso que no le fue para nada fácil sortear la primera ronda, porque enfrente tuvo que eliminar nada menos que a River, a Defensor de Uruguay y a Peñarol. Lo hizo en seis partidos (ida y vuelta) sin recibir goles, y ganando cuatro de los encuentros disputados, sumando dos empates.

La segunda fase de grupo la jugó ante Libertad de Paraguay y Deportivo Cali, equipos fuertes pero que el conjunto xeneize logró superar, recibiendo ante los colombianos los dos primeros goles en contra de la Copa. Y llegó a la final con Cruzeiro. Victoria en la Bombonera, derrota en Brasil y partido definitorio en el Centenario de Montevideo.

Fue tan pareja esta serie, que en este tercer cotejo desempate. ninguno de los dos pudo sacar ventaja alguna en los 90 minutos de juego, y debieron ir a definición con tiros penales. Allí llegó el primer gran susto: el remate de Roberto Mouzo pegó en el palo, poer por suerte para Boca se repitió por el adelantamiento del arquero rival, y en ese segundo intento, el defensor logró convertir. Luego pasaron Tesare, Mario Zanabria, Vicente Pernía y Darío Felman.

Hasta que el último remate le correspondió a Vanderley, del conjunto brasileño. Pero Hugo Gatti logró adivinar el costado adonde iba dirigido el remate, el izquierdo, y con su atajada Boca lograba alcanzar por primera vez la Copa Libertadores de América.