Por Leonardo Schwarz
salud@cronica.com.ar

Es, posiblemente, uno de los problemas estéticos que más preocupan y también una de las razones por las que se acude con mayor frecuencia a instituciones médicas.

La mención es para las “arrugas”, que son la consecuencia visible del modo en que se trató la piel a lo largo del tiempo. Así, a la hora de buscar variantes para evitar el envejecimiento y cuidar la piel, la cosmética es de gran ayuda para mantener la juventud al protegerla de las primeras manifestaciones del paso del tiempo.

De todos modos, el estilo de vida también tiene gran influencia y puede permitir el cuidado con resultados exitosos. Para eso, es necesario incorporar hábitos de vida saludables que favorezcan el cuidado y la protección de la piel, no sólo ante el paso del tiempo sino también ante factores ambientales que aceleran el envejecimiento prematuro de los tejidos.

Tiempo al tiempo

Vale remarcar que no todas las etapas de la vida son idénticas, en cuestiones estéticas. Por ello, es necesario separarla por tramos. El primer ciclo se inicia en personas de entre 14 y 23 años, aproximadamente.

En los primeros años de juventud, el experto aconseja hidratantes, un gel contorno de ojos suave descongestivo y un protector solar. Para las pieles grasas, algo muy común en ese período, es importante utilizar una o dos veces por semana mascarillas y lavarse el rostro con productos específicos recomendados por un dermatólogo.

A partir de los 24 años, aunque no sea claramente visible, empiezan a aparecer las primeras disfunciones de la piel, falta de energía, pérdida de agua, las defensas naturales de la piel comienzan sus primeros pasos de degradación y se presentan en las líneas de expresión.

Si bien depende de cada caso en particular (desde las condiciones de la piel hasta si es grasa, seca o mixta), para las pieles jóvenes de 24 a 30 o 35 años se suele utilizar para el rostro y los ojos un tratamiento de día y de noche, que garantice la corrección de las líneas de expresión, hidratación, energía y que estimule las funciones naturales de la piel, para evitar el envejecimiento prematuro. Asimismo, es elemental el filtro solar.

Mayor mantenimiento

Ya entre las personas de 35 a 50 años se manifiesta el paso del tiempo a través de líneas de expresión muy marcadas, signos de falta de firmeza y falta de luminosidad.

Para entonces se recomienda aplicar día y noche un preparado para la piel después de la limpieza, para una mayor penetración y acción de los productos. Luego se sigue con el serum, destinado al problema que más le preocupe.

Lógicamente, la mayor problemática empieza a partir de la quinta década de vida. Estas pieles presentan arrugas profundas, falta de firmeza, algunas manchas y son más propensas a estar secas, por falta de nutrientes.

Por eso se recomienda comenzar aplicando un preparador dependiendo de la necesidad de la persona en particular. Luego un contorno de ojos ya específico que corrija los signos instalados. Hay para ponerse de día y también de noche.

Después es importante utilizar serum, que puede ser para temas de arruga, firmeza, luminosidad o manchas. También existen tratamientos correctores de los signos ya instalados en el rostro que también tienen su producto para día y para noche.

Lesiones sospechosas

El Hospital de Niños, junto al Servicio de Dermatología Pediátrica, brindaron a lo largo de la semana una atención integral a los pacientes que voluntariamente se acercaron a la consulta por lesiones sospechosas.

“Sin importar el color de la piel, todas las personas deben cuidarse del sol. No porque sea malo, sino porque a lo largo de los años puede causar un daño en la piel caracterizado por lesiones y esto derivar en un cáncer. Este cuidado tiene que iniciarse desde los primeros años”, explicó la médica dermatóloga pediatra del nosocomio, María José Fiandrino.

A la hora de buscar prevenciones, la especialista indicó que es necesario utilizar protector solar cada dos horas, ponerse ropa acorde con la temperatura y evitar la exposición al sol de 10 a 16. El equipo de residentes de dermatología pediátrica también tiene preparado un taller destinado a padres de niños que padecen dermatitis atópica.

El mismo se realizará el miércoles 22 de noviembre en el hospital, donde se va a concientizar sobre los cuidados de la piel y qué hacer en caso de aparición de lesiones de dermatitis atópicas. Los interesados se pueden acercar a la secretaría del servicio, ubicada en la torre de consultorios externos, e inscribirse de 7.30 a 13.

Alcohol y tabaco, dos enemigos acérrimos
*El alcohol y el tabaco no sólo son perjudiciales para la salud, sino que también atentan contra la estética. A priori, el exceso de bebidas tiene un efecto diurético que favorece la deshidratación del organismo y además puede quitar antioxidantes importantes que se necesitan para evitar el envejecimiento de la piel. En tanto, el tabaco suma estrés a nuestra piel, resta antioxidantes y, además, la resaca le quita brillo y oxigenación.

*Siguiendo por la línea de las recetas favorables, también es importante evitar el exceso de azúcar y de alimentos que lo contienen, ya que un alto índice glucémico se asocia a mayor riesgo de acné, así como a una peor circulación sanguínea. Por ende, para una piel sana es imprescindible moderar el azúcar en la dieta.

*A su vez, también es vital consumir abundantes frutas y verduras, de todo tipo y color, ya que garantiza la presencia de antioxidantes en la alimentación habitual, así como también de nutrientes importantes para la piel tales como vitamina A y C.

*Otro consejo es consumir más pescado y menos carnes procesadas, porque el pescado contiene Omega 3, que reduce los efectos del paso del tiempo en la piel, mientras que las carnes procesadas tienen mucho sodio y grasas de mala calidad que pueden entorpecer la circulación sanguínea así como la llegada de oxígeno y nutrientes a cada parte del cuerpo.