Mucho se ha hablado y escrito sobre una estrella Tau Ceti, ubicada a poco menos de 12 años luz del planeta Tierra, y que ha develado desde hace años a varios astrónomos e investigadores que encontraron en ese cuerpo celeste varias cuestiones como para seguir de cerca, desde que en 2012 se comprobó que, de cinco planetas que por entonces ubicaron, alguno de ellos podía resultar un sitio habitable para el hombre.

Por eso, como con muchas otras estrellas, los científicos le apuntaron a esa constelación, una de las más cercanas a la nuestra, algo que por estos días se confirmó, ya que un grupo de estudiosos del tema, de diferentes países, confirmaron que hay dos planetas que reúnen las condiciones como para pensar, en un futuro mediato, en ser grandes candidatos a ocupar un hogar en la potencial colonización interestelar de parte de nuestra raza, que de todas maneras, no resultaría una simple excursión, dado que Tau Ceti también presenta algunos contratiempos, como un cordón de asteroides y meteoros que lo circundan.

La búsqueda
Es cierto que, desde hace unos pocos años, desde diferentes organismos internacionales, estatales y privados, proyectos encarados por la NASA, así como otros de gobiernos de las potencias, se está trabajando en encontrar un sitio en el que el hombre pueda realizar un desembarco, dadas las condiciones de deterioro que está sufriendo la Tierra y que podría desembocar en que su habitabilidad se deteriore abruptamente, y haya que salir a conquistar otros mundos en los que continuar el desarrollo de la raza humana.

En ese contexto, Tau Ceti ha tenido, desde siempre, un interés muy específico, aunque no haya sido la única estrella estudiada. Algunas lunas de Júpiter, como la llamada Europa, o las Pléyades, ubicadas en la constelación de Tauro. Y así, muchas otras estrellas que han concitado el interés, dado que podrían llegar a cumplimentar los requisitos que todo planeta necesite para ser habitable para el hombre, o sea que tenga agua y que se puedan dar las condiciones mínimas de vida.

El descubrimiento
Así, la semana pasada un nuevo estudio que cumplimentó un equipo internacional de astrónomos, que tuvo a Fabo Feng, de la Universidad de Hertfordshire (Reino Unido) como director, ha revelado dos supertierras que orbitan la estrella parecida al Sol más cercana, Tau Ceti, a algo menos de 12 años luz.

Ambas se hallan en el límite de la zona habitable y forman parte de un sistema de cuatro planetas cuya tipología es netamente rocosa. Entre las diferencias que en el estudio se consideran, se toma en cuenta que el Sol posee mayor tamaño que Tau Ceti y probablemente por eso mismo, es algo más caliente.

Para que se consideren a esos dos planetas como potenciales reemplazos de la Tierra y exponencialmente habitables para la raza humana, se necesitan dar varios indicios que lo confirmen y, a todas luces, lo que se ha encontrado es una posición primaria.

Ambos tienen masas tan bajas como 1,7 la masa de la Tierra, lo que los convierte en los planetas más pequeños hasta el momento registrado, alrededor de las estrellas parecidas al sol, según reporta un detallado informe del diario inglés The Telegraph.

Aun en ese contexto, siendo sus masas tan insignificantes y encontrándose a 12 años luz, ¿cómo es posible estar seguros de que los datos obtenidos corresponden a planetas con unas determinadas características? Los estudios deberán continuar, para lo cual tendrán que realizar una evolución de algunas de las técnicas utilizados y eventualmente de instrumentos que podrían dar más precisión.

Es un primer paso, entre muchas otras investigaciones que se están efectuando en diferentes organismos e instituciones. Empero, hay que considerar que las cercanías entre el Sol y Tau Ceti lo ponen en la consideración.

Sin embargo, en caso de que estos planetas, dada su “relativa” cercanía a nuestra galaxia, se pudieran considerar como objetivos para una futura colonización, tal vez los humanos encuentren complicaciones de niveles mucho más complejos de lo que varios crean.

Existe evidencia de un disco masivo de escombros que rodea el sistema de Tau Ceti, lo que incrementa, en gran medida, las chances de eventuales bombardeos de asteroides y cometas, que conforman ese cordón.

Fuentes: arXiv.org / códigooculto.com

Fueron detectados por minúsculas oscilaciones

Ambos planetas fueron detectados a partir de las oscilaciones en el brillo de su estrella, para lo que fue necesaria una tecnología tan sensible que resultara capaz de captar un movimiento de 30 centímetros por segundo.

Según el autor principal de la investigación, el inglés Fabo Feng, la técnica aún puede mejorarse, dado que los investigadores consideran que están muy cerca de conseguir captar oscilaciones tan débiles como de 10 centímetros por segundo. "Hemos introducido nuevos métodos para eliminar el ruido en los datos con el fin de revelar las débiles señales planetarias", indicó.