El descubrimiento de una anomalía en un radar en las cercanías de las costas de Carolina del Norte ha generado el inicio de un casi interminable debate sobre los OVNIS, entre quienes afirman que la vida alienígena existe y poseen grandes bases en nuestros océanos.

Todo comenzó durante una expedición submarina realizada por la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOOA), el llamado Ship Okeanos Explorer fue enviado, el 30 de junio pasado, a aguas profundas en la costa de Carolina del Norte con el propósito de determinar si el origen de la anomalía detectada era un posible naufragio o una formación de rocas.

Así detectaba el dispositivo de la NOOA el OVNI

Mientras el dispositivo de la NOOA realizaba la investigación y transmitía en vivo en su sitio web y plataformas de redes sociales, alcanzó profundidades de 250 a 4.000 metros. Aunque NOOA no ha revelado el lugar exacto donde se realizó la investigación, se supo que la anomalía detectada en el sonar de la nave es denominada "Big Dipper Anomaly" y que podría ser de origen geológico.

Sin embargo, mientras la NOOA realizaba esas investigaciones y daba una declaración "científicamente correcta", otro grupo conformado por investigadores independientes sobre ufología plantearon una nueva teoría, aunque no aceptada por todos.

Este grupo de ufólogos ha afirmado que dicha señal del sonar se trataría de evidencia de que una civilización alienígena avanzada estaría viviendo en el fondo de nuestros mares. De acuerdo a lo que plantean, los extraterrestres habrían construido impresionantes refugios o bases submarinas, utilizando tecnología avanzada.

Según los teóricos de la conspiración, un vídeo que muestra un OVNI siendo perseguido por un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, sería la evidencia de que existe actividad extraterrestre en los océanos.

Dicho vídeo fue publicado por el Pentágono, debido a la divulgación realizada por el Advanced Aviation Threat Identification Program (AATIP), y muestra un extraño objeto volador que avanza a gran velocidad y cerca del mar, mientras desafía las leyes de la física. Lo que deja abierta la polémica de un tema que es recurrente.