Por Marcelo Peralta Martínez
paranormal@cronica.com.ar

En la actualidad, y gracias a las redes sociales, lo que antes se creía que eran mitos, leyendas o historias de campo está teniendo cada vez más repercusión, ya que, cuando alguien publica en su perfil o en algún sitio web la experiencia paranormal vivida, cientos y hasta miles de usuarios comentan, e incluso muchas veces agregan fotos y explican que pasaron por momentos similares o por todo tipo de situaciones aterradoras. Algo de eso ha sucedido hace una tiempo en la Ciudad de México.

¿Una aparición?

Recientemente, la cuenta de Facebook “Relatos y leyendas de la FaPsi UNAM” reveló que un ex alumno de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se enfrentó a un extraño suceso una noche, al terminar la clase. En su relato, el joven manifestó haber sentido “frío” y “una presencia tenue”.

En su relato, el joven -que prefirió mantenerse en el anonimato- recordó haber sentido una energía extraña y aseguró que el espectro, que podría ser un ex director o profesor, como también un alumno o algún viejo empleado vagando perdido por la universidad, tenía rostro.

¿El mismo ente?

Lo más notorio es que hace diez años una joven estudiante también padeció una experiencia paranormal de parecidas connotaciones. Y si bien en su caso no tuvo grandes repercusiones, ahora sirve como antecedente para determinar que no es raro “toparse” con un fantasma o un alma en pena dentro de la facultad. En su relato, Lucía aseguró que jamás se lo había contando a nadie, pero al ver la historia más arriba descrita se animó a hablar. Lo cierto es que estas dos experiencias bien vale relatarlas e, inclusive, compararlas.

Experiencia 1: La noche fría

Aún la recuerdo: era una noche de noviembre, recuerdo que hacía frío, eran vísperas de fin de semestre. Mi clase terminaba muy tarde, 10 pm. En el salón, cuando la clase concluyó, mis compañeros salieron, muchos apresurados por la hora; ya no había nadie más en el salón, yo me quedé más tiempo en el salón revisando y guardando mis cosas, afortunadamente vivía cerca de la Facultad y podía darme ese lujo. Me dispuse a salir del salón, apagué la luz y cerré la puerta. Salí al primer pasillo del A, sus luces se veían tenues y algunas todavía prendidas. No había ya nadie en ese pasillo. Era muy raro ver la Facultad tan sola y silenciosa. De pronto, las luces se apagaron. Todo el pasillo quedó a oscuras, salvo donde yo estaba con luz tenue. Saqué mi teléfono y decidí tomar una fotografía, porque me pareció curioso. En cuanto bajé el teléfono, noté que algo tenue sobresalía de la oscuridad. Pensando que quizá era luz lunar -yo uso lentes y no tengo muy buena vista-, traté de enfocar con mis ojos.

Por supuesto, todo esto ocurrió en segundos, y noté un especie de rostro, pero no había pisadas y comenzó a hacer más frío. Este rostro transparente parecía venir del otro extremo del pasillo, moviéndose errática y muy rápidamente de arriba abajo, de derecha a izquierda, pero muy lento hacia a mí. Ese no era un rostro normal, era grisáceo, no parecía humano.

Todo esto que les relato ocurrió en segundos. De inmediato, un miedo que no puedo describir se apoderó de mí, mis piernas no respondían, mi corazón se aceleró. De inmediato eché a correr hacia las escaleras, mi corazón iba al máximo y de tan rápido que corría sentía que por poco me iba de boca. Bajé y corrí hasta la salida de la Facultad; yo jadeaba y nunca quise voltear atrás. Siempre me guardé esta experiencia, porque no sé qué pensarían de mí. Hoy se las relato porque ese día aún no lo he podido olvidar.

Nunca anden solas o solos por ese pasillo de muy noche, que haya luz y siempre acompañadas/os por eso y, obviamente, otros peligros.

Experiencia 2: El caso de Lucía (hace diez años)

Era una noche lluviosa, de marzo, parecería que fuera una noche cualquiera, pero no era así, no iba a ser así. Con mis compañeras de equipo nos habíamos quedado en la biblioteca hasta tarde-noche para avanzar en un proyecto del semestre. Dos de mis compañeras se retiraron antes y sólo nos quedamos mi otra compañera, que era mi novia, y yo. Concluimos y decidimos ir al pasto que se encuentra atrás del edificio a platicar y besarnos, abrazarnos; nos gustaba pasar el rato ahí, como a much@s. No había nadie, ya estaba oscureciendo y además comenzaba a llover. A nosotras no nos molestaba la lluvia; de hecho, nos agradaba, porque nos reíamos mucho. Se soltó un aguacero y nosotras seguíamos ahí; siempre perdíamos la noción del tiempo y ya era noche. De pronto, desde la maleza que se encuentra en la parte de atrás, donde nadie puede acceder, comenzó a sonar una especie de risa de niño aguda, discreta pero extraña, como si estuviese ecualizada, pero era muy leve, casi imperceptible, y al principio, quizá también por los mismos nervios, en vez de asustarnos comenzamos bromear con mi novia con que era el espíritu de una rata o algo así, pero después la risa pasaba a grave y luego aguda, intermitentemente o combinada. Yo fui quien notó que algo comenzó a moverse, como una sombra a lo lejos, y entonces -ahí no bromeo- sentí que se me bajó la presión o algo por el susto. Dejé de bromear y le dije: “Vámonos de aquí, vámonos de aquí”.

Corrimos inmediatamente hacia las escaleras que dan a la cafetería y ahí ya había algunas personas, porque estaban esperando que pasara la tormenta. Mi novia trató de tranqulizarme diciendo que seguro era alguien de mantenimiento o algo que se activó por la tormenta, tratando de buscar explicación lógica, y ya en la cafetería le dije que quise irme porque había visto una sombra. Ella me dijo que me sugestioné, que me calmara, y pidió ayuda a otros chicos, que me ayudaron a tranquilizarme. La tormenta concluyó y mi novia me acompañó a mi casa, porque me vio afectada. La verdad, esta historia sólo se la confié a personas de confianza, pero viendo su publicación del fantasma y ver en otros lados que hay más a quienes les han ocurrido cosas extrañas, quise compartir. No es para asustar, tal vez nunca le ocurra a alguien o son casos aislados, o sugestión, pero mejor andar con cuidado.

Ver más productos

Descubrí estas tendencias imperdibles

Descubrí estas tendencias imperdibles

La intimidad de Néstor Kirchner

La intimidad de Néstor Kirchner

Día de la Madre: ideas y regalos

Día de la Madre: ideas y regalos

Día de la madre: ¿buscás regalo?

Día de la madre: ¿buscás regalo?

La otra historia del peronismo

La otra historia del peronismo

Cómo hacer guita

Cómo hacer guita

Lo que todo el mundo busca

Lo que todo el mundo busca

¿Qué es sexteame?

¿Qué es sexteame?

Para fanáticos del Fútbol

Para fanáticos del Fútbol

La historia detrás del robo del siglo

La historia detrás del robo del siglo

Ver más productos