Hace décadas que, en el mundo de la conspiración, se insiste con la posibilidad de la existencia de un enigmático planeta, al que ahora especialistas e investigadores de la NASA habrían citado en informes reservados como el Planeta Nueve, pero para aquellos, podría tratarse, ni más ni menos, del siempre teorizado planeta Nibiru, aunque algunos simplemente lo citan como Planeta X Para remitir cierto viso de realidad sobre lo que los investigadores de la agencia aeroespacial yanqui mencionan, es que se dice que cinco piezas cruciales de pruebas sólidas apuntan a la existencia del misterioso Planeta 9, que en el mundo de los descreídos en las versiones de rusos y yanquis, desde hace mucho afirman que se trata de Nibiru.

Lo concreto y real es que, según informaron representantes de la NASA al Daily Mail, el tema fue debatido por décadas entre científicos e investigadores, es una realidad. Y basa sus cinco líneas diferentes de argumentación y evidencia que apuntan a la existencia del mundo misterioso, y dice que imaginar que el Planeta Nueve no existe genera más problemas que beneficios.

Para ello, los estudiosos ahora están utilizando el telescopio Subaru, ubicado en las islas de Hawai, esperanzados en poder llegar a ubicarlo, desde esas latitudes de la Polinesia, y así dar de una buena vez con esa enigmática figura astronómica, que ha desvelado a enormidad de astrónomos.

Fue teorizado

El Planeta Nueve fue primero teorizado por expertos de Caltech, en sus estudios planetarios de Pasadena, en Los Ángeles, Estados Unidos, allá por 2014. Y mientras que el planeta en sí todavía no se ha descubierto efectivamente, y es parte de una teoría bien fundamentada, los investigadores creen que hay una consistente evidencia de que sí existe.

Al respecto, el Dr. Konstantin Batygin, astrofísico planetario de Caltech en Pasadena, cuyo equipo considera que se está acercando a encontrar el Planeta Nueve, dijo: “Ahora hay cinco líneas diferentes de evidencia observacional que apuntan a la existencia del buscado cuerpo celeste. Si eliminas esta explicación e imaginas que el Planeta Nueve no existe, generas más problemas de los que resuelves. Lo concreto y tangible es que, de pronto, tienes cinco acertijos diferentes, y debes encontrar cinco teorías diferentes para explicarlos. Quizás una o todas nos lleven a encontrarlo”.

Estudios recientes

El año pasado, el Dr. Batygin publicó un estudio en el que examinó las órbitas de seis objetos en el Cinturón de Kuiper, una región distante de cuerpos helados que se extendía desde Neptuno hacia el espacio interestelar. Sus hallazgos revelaron que todos los objetos tenían órbitas elípticas que apuntan en la misma dirección y están inclinados 30 grados “hacia abajo”, en comparación con el plano en el que los ocho planetas rodean al sol.

Para investigar esto más a fondo, los científicos de su equipo utilizaron simulaciones por computadora del sistema solar con el Planeta Nueve incluido, y mostraron que debería haber más objetos inclinados a 90 grados del plano de los ocho planetas. El equipo se dio cuenta de que cinco objetos ya conocidos por los astrónomos cumplían con la ley. Después de este estudio, surgieron dos pistas más sobre el Planeta Nueve.

Un segundo artículo del equipo del Dr. Batygin, dirigido por la Sra. Elizabeth Bailey, mostró que el Planeta Nueve podría haber inclinado los planetas de nuestro sistema solar durante los últimos 4.500 millones de años.

El Dr. Batygin por entonces explicó: “Durante largos períodos de tiempo, el Planeta Nueve hará que todo el plano del sistema solar preceda o se tambalee, como una cima en una mesa”. Finalmente, los investigadores demuestran cómo la presencia del Planeta 9 podría explicar por qué los objetos del Cinturón de Kuiper orbitan en la dirección opuesta a la de todo lo demás en el sistema solar. Al respecto, el Dr. Batygin agregó: “Ningún otro modelo puede explicar la rareza de estas órbitas de alta inclinación.

Resulta que el Planeta Nueve proporciona una vía natural para su generación. Estas cosas han sido retorcidas del plano del sistema solar con la ayuda del Planeta Nueve y luego esparcidas por Neptuno”.

Lo concreto es que, ahora, los investigadores aguardan encontrar al Planeta Nueve usando el telescopio Subaru en el Observatorio Mauna Kea en Hawai, que describen como la “mejor herramienta” para lograr el objetivo. Mientras, Batygin insiste en que “la detección física y real de Planeta Nueve nos dirá algo sobre su origen”.

Fuentes: extranotix.com / Daily Mail / Caltech