Por Gabriel Arias
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Algo muy importante en la vida de un ser humano a nivel físico, psicológico y hasta cultural tiene que ver con su actividad sexual y todo lo que conlleva este tema. Sin embargo, a veces para el hombre aparecen ciertos problemas que lo alteran bastante y tienen que ver con la disfunción eréctil, una incapacidad que no respeta edades, y que a pesar de ser cada vez más frecuente, muchos varones no saben que existen tratamientos que los pueden ayudar a salir de este complejo mal.

De qué se trata

Para saber qué es la impotencia sexual o disfunción eréctil, hay que decir que es una problemática que se traduce en incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria. Es una enfermedad frecuente que si no se trata puede llegar a afectar las relaciones con la pareja, familia, entorno laboral y social. Todos los hombres pueden llegar a tener problemas para tener una erección en su vida, especialmente si están cansados, padecen un estado de estrés, sufren de una grave enfermedad, o se encuentran bajo los efectos del alcohol y drogas.

¿Tiene solución?

De todas maneras, se debe resaltar enfáticamente que esta incapacidad no es igual a otras afecciones sexuales que puede tener un varón, ya sea falta de deseo, alteraciones de la eyaculación o trastornos del organismo, que son otro tipo de problemas a tratar y que a veces suele confundir al paciente.

Opinión calificada

Respecto de este tema, el doctor Sergio Pusarelli (M.N. 5235/M.P. 81147 y médico urólogo) explica que “existe una banalización del pene, como si no fuera un órgano que forma parte del cuerpo del hombre. La manera en que esos factores orgánicos y emocionales actúan en cada persona es lo que los especialistas tenemos que descubrir cuando nos llega al consultorio con una disfunción sexual, porque para solucionar el problema es necesario verlo como lo que es, y no como lo que el paciente cree que es”.

A la hora de saber cuáles son la causas que pueden provocar la disfunción eréctil, se las puede dividir en causas psicológicas, vasculares, neurológicas, hormonales y farmacológicas. En las psicológicas, el pene no presenta ninguna alteración física. Sin embargo, las enfermedades como la ansiedad, la depresión, los problemas con la pareja o el mismo estrés pueden afectar el acto sexual. Hay que agregarle a este grupo la preocupación por problemas laborales, sociales o familiares, fatiga, inapetencia, falta de ejercicio y el insomnio pueden conllevar a esta incapacidad.

Factores que afectan

En las cuestiones vasculares, el pene no puede acumular sangre necesaria para que se dé una erección, generalmente porque no llega en suficiente cantidad, además el fumar, hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardíacas y alto colesterol en sangre provocan trastornos que dificultan la erección.

Asimismo, en las cuestiones neurológicas, se produce una interrupción en la transferencia de mensajes del cerebro al pene debido a que hay una lesión en los nervios implicados. Esto ocurre con lesiones en la médula espinal, por esclerosis múltiple o debido a operaciones en la pelvis.

El estrés juega en contra.

Si se consideran las cuestiones hormonales, la disfunción se debe a la falta de hormonas sexuales masculinas.

Finalmente en lo atinente a cuestiones farmacológicas, existen medicamentos cuyo efecto, de variada prescripción, secundario disminuye la capacidad de tener una erección, pueden ser fármacos para tratar la hipertensión, enfermedades cardíacas y trastornos psiquiátricos.

Más elementos

Con relación a las causas, el doctor Pusarelli agregó que “el tabaquismo, obesidad, colesterol alto y otros factores de riesgo que afectan a la salud en general pueden convertirse también en factores de riesgo para la disfunción eréctil, y la misma debe ser motivo de consulta médica porque puede, al margen de la vida sexual, estar avisando de una amenaza mayor para la salud”.

El cigarrillo, otro enemigo.

Los síntomas de esta incapacidad son un cambio en la calidad de la erección, en términos de rigidez como en capacidad para mantener una erección. Si la impotencia es física puede manifestarse por la incapacidad de tener o mantener una erección al despertarse en la mañana. Si es a nivel psicológica, la impotencia se produce durante un período de tiempo concreto, con lo cual si esto persiste por tres meses al menos, hay que consultar a un profesional.

Prevenir y curar

Las medidas preventivas a tener en cuenta es la modificación del estilo de vida, es decir, cambiar hábitos que repercuten negativamente en las arterias y venas, como fumar, consumir alcohol, grasas saturadas y drogas, vida sedentaria y estrés. Además existen tres tipos de impotencia: leve, moderada y grave.

Cuando un paciente llega al consultorio para tratar la disfunción eréctil, los especialistas aplican un protocolo médico que incluyen preguntas y estudios clínicos, sobre todo vasculares: “A partir de eso se hace un diagnóstico, el siguiente paso es informar al paciente por qué se da el problema, por qué se perpetúa, cómo lo vamos a tratar, según la magnitud y severidad del problema”, sostuvo el urólogo.

A la hora de saber cuáles son los tratamientos, figuran por ejemplo los cambios de hábitos de vida, ayuda psicológica, tratamiento farmacológico, dispositivos de vacío y finalmente la cirugía, aunque para cada uno de estos pasos debe ser tratado por un profesional.

Lo que tenés que saber

La disfunción eréctil es una incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria. Aquí enumeramos una serie de cuestiones que activan el mal y algunas características para solucionarlo.

1) No tiene que ver con la falta de deseo sexual, alteraciones en la eyaculación o trastornos del organismo.

2) Las causas pueden ser psicológicas, vasculares, neurológicas, hormonales y farmacológicas.

3) Entre las causas que propician la disfunción eréctil aparecen el tabaquismo, obesidad, estrés y alto colesterol.

4) Algunos síntomas son el cambio de calidad en la erección, tanto en la rigidez como en la capacidad de mantener una erección.

5) Hay tres tipos de impotencia: leve, moderada y grave.

6) El diagnóstico consta de un protocolo médico que incluye preguntas y estudios clínicos, sobre todo vasculares.

7) Como complemento de los tratamientos a seguir aparecen el cambio de hábitos de vida, la ayuda psicológica, el tratamiento farmacológico, los dospisitivos de vacío y la cirugía.

Tips

Salvia: cura varias dolencias

Ayuda a la digestión, asma, infecciones bacterianas y fúngicas, bilis, mordeduras, calma y estimula el sistema nervioso, alivia resfriados y la tos. Se usa como rubefaciente para calmar la rigidez muscular, reumatismo y condiciones neurálgicas.

Melón: amigo del riñon

Debido a su acción diurética, previene la retención de líquidos y favorece la función de los riñones, además tiene un efecto muy suave como laxante. También mejora las funciones del sistema inmunológico y evita enfermedades cardiovasculares.

Ruibarbo: tintura natural

Para aclarar el pelo, el ruibarbo puede ayudar en este método: agregar dos tazas de agua y una bolsa de infusión de ruibarbo o un cuarto de esta planta picada. Hervir y luego dejar enfriar, verter el líquido sobre el cabello y dejar reposar 10 minutos, luego enjuagar.