Por Florencia Bombini
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Los días previos al comienzo de la Copa de Mundo Rusia 2018 fueron más que estresantes para el seleccionado argentino, que está intentando alcanzar la tan ansiada coronación en el deporte más popular en el país como es el fútbol, mientras sortea obstáculos inesperados y que no dan descanso. Así, aun cuando el equipo ya debutó (lo hacía ayer, ante Islandia), decidimos contar cómo fue el proceso de la preparación física de alto rendimiento.

La lesión de Manuel Lanzini es un claro ejemplo de ello. El jugador debió abandonar las prácticas en Barcelona, pocos días antes del inicio del campeonato, y ni siquiera por un desgarro, que demanda 21 días, o por un esguince de tobillo, sino por la rotura de ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Una grave lesión que le implicará, además, quedar afuera de las canchas (y obviamente de su club, el West Ham Unites de Inglaterra) al menos hasta fin de año. Anteriormente, la noticia de que Sergio Romero, también en el fútbol inglés, pero en el Manchester United, quedaría desafectado del Mundial por un cuadro de bloqueo articular en su rodilla derecha había comenzado a marcar este panorama poco alentador para el seleccionado argentino. De todas maneras, el camino viene torcido para este equipo desde hace varios años. Dentro del campo de juego, los jugadores hicieron todo lo que estaba a su alcance y protagonizaron tres finales, más allá que los resultados no acompañaron. A partir de ahí, una serie de situaciones institucionales que rozaron el límite de la vergüenza fueron creando un panorama totalmente desolador. A esto se sumó la pobre campaña en las eliminatorias sudamericanas, en las que apareció nuevamente la magia de Lionel Messi, con sus tres goles ante Ecuador, para conseguir el pasaje al Mundial.

Cada uno de estos episodios generó situaciones más que estresantes para los protagonistas que buscarán la tercera Copa del Mundo para Argentina. Al respecto, el Doctor Jorge Franchella, jefe del Programa de Actividad Física y Deporte del Hospital de Clínicas, sostuvo que “cada jugador procesa el estrés a nivel del sistema nervioso y del sistema hormonal. Si bien se trata de jugadores de elite, con características propias, tanto en la destreza en el deporte como en el manejo de la tensión y los factores ambientales podemos encontrar distinto tipo de rendimiento y diversas formas en las que la presión va a repercutir a nivel orgánico”.

Multiplicidad de factores

Los factores que pueden incidir en la performance de un jugador en un mundial de fútbol implican múltiples variables: el entorno social, lo ambiental, la tolerancia a la presión, la confianza que sienta en su entrenador, la interacción del equipo en conjunto y los factores propios del organismo como el sistema metabólico, el equilibrio hormonal, la alimentación y el descanso, entre muchos otros.

El profesional sostuvo que “el deporte de alto rendimiento pone al jugador en otra fase, no solo por la competitividad sino por la exigencia en el entrenamiento y en la constancia. Se le pide que rinda al máximo y de la mejor manera posible. El modo en que impacta el estrés es difícil de medir en sus consecuencias”. Y aclaró que “a menudo se dice que las lesiones se generan primero en la cabeza y después en el cuerpo. Sin embargo estos casos son excepcionales. Son aquellas situaciones en las que el jugador está más pendiente a través de su sistema nervioso y su sistema hormonal de adrenalinas, catecolaminas, cortisol, que actúan sobre los músculos estimulándolos y eso hace que el jugador esté más expuesto a lesionarse ante el nivel de exigencia”. Todos estos factores, entonces, conformaron una combinación explosiva que derivaron en los cambios de último momento en la lista de Jorge Sampaoli.

Para Franchella, una de las claves es considerar las posibles diferencias de los jugadores de la Selección en términos de entrenamiento y de agotamiento físico, de acuerdo a los distintos tipos de preparaciones, dado que algunos jugadores están acostumbrados a un ritmo europeo y otros al fútbol local. “Esto hace que en un mismo equipo pueda haber individuos con falta de puesta a punto de sus mecanismos metabólicos propios de este tipo de deportes junto con otros que ya están en competencia, completando un ciclo a veces agotador y que en algunos casos pueden llegar a estar sobreentrenados”, advirtió.

El año de la Copa del Mundo no es fácil para nadie. Ni para los hinchas, ni para los dirigentes y menos que menos para los jugadores. Para estos jugadores que vienen sobreviviendo a diferentes situaciones institucionales casi avergonzantes, que intentan hacer oídos sordos a las miles de críticas injustas que reciben y que tienen en mente tomarse revancha de la final en Brasil y levantar la Copa del Mundo.

"Lo importante no es lo que nos pasa, sino lo que decidimos hacer con eso"

Por Pablo Peralta
Coach deportivo
Periodista

En días en los que el estudio de las emociones y estados de ánimo es cada vez más profundo, los avances en la materia también ocupan un terreno importante en el campo del deporte, en el que una evaluación desde el plano grupal e individual será clave para aprender a gestionarlas y poder así optimizar el rendimiento en los desempeños individuales y grupales. Al momento de prevenir lesiones es necesario comprender que nuestro cuerpo, de manera constante, responde a las emociones que llevamos dentro y que desde este plano también pueden prevenirse molestias físicas.

A la hora de poner el foco en esto, la tarea no es fácil, pero mucho menos imposible. Como suele decirse en coaching, lo más importante en la vida no es lo que nos pasa, sino lo que decidimos hacer con eso que nos sucede. Es decir, que será pura y neta responsabilidad de cada deportista utilizar lo que atraviese internamente para poder ver en la dificultad, la oportunidad. En este aspecto será clave el conocimiento de sí mismo para aprender a poner el foco correcto en el momento de obtener los resultados que cada deportista quiera lograr.

En el caso de juegos de equipo, como el fútbol, ante una situación crítica, o la lesión de un jugador, quienes tendrán la responsabilidad de marcar el camino para mantener al resto de los futbolistas enfocados en el presente serán los referentes o líderes, poniendo la atención y acción no en lo que ya pasó o en lo que puede venir, que muchas veces es incierto, sino en la conexión con el presente (aquí y ahora). Es que es en el tiempo presente donde muchas veces podemos diseñar eso que queremos que suceda, es decir, donde podemos hacernos responsables de nuestras acciones para construir: en el caso de la Selección Argentina, por ejemplo, jugar para ganar la Copa del Mundo.

A la hora de afrontar el difícil momento de una lesión, es normal que aparezcan emociones como la tristeza, angustia, dolor, y demás, y es necesario dejarlas fluir, ya que somos seres emocionales que ante determinados hechos se “disparan” y no pueden evitarse. El gran desafío para cada persona en este momento, con el correr del tiempo será que cada deportista pueda comprender la diferencia entre tener este tipo de emociones (en un principio negativas) y que este tipo de emociones los dominen, algo que podría ser peligroso.