Por Marcelo Peralta Martínez
@marceloperaltam
salud@cronica.com.ar


El período de vacaciones se aproxima junto a nuestras dudas y obstáculos a la hora de decidir qué lugar podemos elegir para que el abuelo o la nona puedan adaptarse a las condiciones que a nosotros más nos gustan y que ofrece el servicio turístico en general.

Aunque muchas veces nuestros “abuelitos” prefieren irse por su propia cuenta, solos, en pareja o con un grupo de amigos.

En especial, porque con el aumento de la expectativa de vida, cada vez se sienten más jóvenes y con ganas de hacer cosas. Por algo hay que destacar que el porcentaje de personas de 60 años, y más edad, representa el 14,3% del total de la población en nuestro país. Un número importante que tiene vida propia, que se siente activo y con ganas de seguir disfrutando la vida, con las condiciones del caso, pero sin perder esa aspiración que todos sienten, aun cuando muchos ya están del lado de la sociedad pasiva. ç

Opciones

Las nuevas tendencias se inclinan por lo que en la actualidad llaman “estadías breves”. Estas son una alternativa para aquellos adultos mayores que no viajan junto al grupo familiar y que sí pueden disfrutar de un merecido descanso en un lugar al aire libre, adaptado a sus necesidades, con cuidados especiales y en un entorno favorable, rodeados además únicamente por gente de su edad.

Que en definitiva es una forma de seguir relacionándose en esa etapa de la vida en la que los amigos de siempre y los nuevos confluyen, a partir de lo generacional. Así, lejos de las travesuras de los más chicos, los mayores a veces buscan alternativas breves pero de largo disfrute.

Si bien la llegada de las vacaciones de verano es uno de los momentos más esperados del año, para algunos es todo un gran problema decidir qué plan familiar será el mejor para cada uno de sus integrantes.

En ese contexto y con ese porcentaje de argentinos con 60 años o más y de esa franja etaria, el 49,9%, (5 de cada 10 personas mayores) convive en grupos familiares integrados también por miembros de menor edad.

A su vez, algo menos del 20 por ciento de las personas mayores vive sola y el treinta por ciento convive únicamente con otros mayores. Es entonces, cuando se llega a esta etapa del año y se piensa en vacaciones, que surgen varias preguntas en el seno familiar: ¿vamos todos juntos?, ¿a dónde?, ¿el nono se queda solo casa?, ¿la abuela va a descansar?

Colonias y salidas

A la tranquilidad y a la compañía habría que sumarles el disfrutar al aire libre, del sol y del pasto para que sean verdaderas vacaciones y un lugar para relajarse recuperando energías.

Entonces sí, aquí surgen las estadías breves con actividades recreativas en las diferentes propuestas para el cuidado del adulto mayor, algo habitual que se da en todo el mundo y que llegó a nuestro país hace muy poco, y ya se está afianzando.

En definitiva, un sitio donde los mayores sientan el placer de disfrutar momentos y a la vez sientan la contención. Para eso surgieron centros de adultos mayores que brindan servicios de piscina, masajes, entretenimientos y otros servicios, que incluyen la posibilidad de que ese ser no se sienta mal.

Existen muchos centros de jubilados, colonias municipales, así como centros y polideportivos provinciales que autogestionan viajes, excursiones, servicios como natación, acquagym y otras actividades lúdicas, con bajos costos y muchas opciones, para que nuestros abuelos y adultos disfruten.

Es cierto que también hay opciones más costosas, pero si dentro de las posibilidades se puede acceder, hay centros privados que dan servicios de excelencia para aquellos que ya en el otoño de sus vidas puedan disfrutar a pleno. En ese sentido, vale la palabra de Marcelo Rohr, director general de Hirsch, Centro de Excelencia para Adultos Mayores y Rehabilitación.

“En realidad hemos pensado este servicio como una forma de dar respuesta y tranquilidad a toda la familia que viaja en esta época del año. Todos necesitamos un poco de descanso y también sabemos que la falta de acondicionamiento en servicios turísticos puede ser un obstáculo para que los mayores y la familia disfruten sus vacaciones, destacó.

A tener en cuenta

Muchas veces los destinos a elegir o los medios de transporte no son lo suficientemente confortables para las personas mayores, y ellos lo sufren mucho más de lo que muchos creen.

La nueva tendencia posibilita a quienes vacacionan en esos tipos de colonias o centros de estadías breves que sigan teniendo su independencia y correspondiente descanso, acompañados por gente de su edad, y con accesibilidad acorde con sus necesidades tanto en las piletas como en otros sectores habilitados para lograr relajarse, como lo son parques, quinchos y hasta gimnasio, sin son abuelos que hacen actividad física habitualmente.

Afortunadamente para los “abus”, tanto los espacios comunitarios como los otros, que tienen un corso, son espacios que fueron pensados para aportar una solución a quienes desean respetar los tiempos y las necesidades del adulto mayor, junto a pares, con actividades recreativas y de esparcimiento, con equipos médicos y sociales.

Tips para que tengan un descanso a pleno

Los abuelitos tienen necesidades que a veces se banalizan. Por eso, te dejamos esta serie de recomendaciones para que ellos disfruten plenamente del descanso:

Planificá todo con anticipación para no incrementar su grado de estrés o de fatiga.

Los viajes largos pueden ser una verdadera pesadilla, un destino más cerca quizá sea lo mejor.

Evitá que lleve equipaje pesado.

Fundamental: que en su equipaje haya ropa y calzado cómodos.

No olvidar su dieta y los medicamentos.

Las altas temperaturas pueden provocar un golpe de calor, recordarle los horarios para salir al sol y que lleve siempre protector solar.

Las actividades en una piscina deben hacerse conforme sus posibilidades, que no lo sobreexijan y a la vez lo entretengan.

La actividad lúdica siempre debería estar presente. Disfrutan mucho de participar en juegos de mesa o propuestas recreativas facilitadoras de la comunicación.

Respeto, ante todo

Los ancianos son una parte muy importante de la sociedad, a la que nunca debemos apartar de nuestras vidas. Las personas mayores son una gran fuente de sabiduría, ya que al haber vivido mucho tiempo experimentaron diversos acontecimientos.

Además, ellos saben mejor que nadie cómo afrontar las situaciones adversas que puedan estar atravesando. Lamentablemente el mundo moderno tiene diferentes visiones y valoraciones sobre la vejez.

Hay culturas que consideran importante el cúmulo de experiencias, saberes y posibilidades de consejos o sugerencias que pueden dar quienes envejecieron aprendiendo de la vida.

Pero desgraciadamente no todos piensan igual, llegando a creer que quienes ayer fueron jóvenes y activos, hoy son objetos descartables, sin siquiera pensar que el paso del tiempo también los hará ancianos.