Por Jorge Fernández Gentile
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Ahora bien, entre los muchos temas que trataba, en las ediciones de noviembre-diciembre de 1958, los antiguos Anunnaki afirmaban en un mensaje que estuvieron en la Tierra desde un remoto pasado y confirmaban que ya desde entonces estaban entre los seres humanos, cohabitando el planeta. Fuerte, ¿no? Pero, ¿quiénes son los Anunnaki?

Un antecedente puntual 

Brinsley Le Poer Trench era por aquellos años el editor responsable de Flying Saucer Review, y según sus dichos, el mensaje de otro mundo apareció por primera vez en una edición de la revista Fanatic Stories de 1947, escrita por un autor cuyo supuesto nombre (o seudónimo) era Alexander Blade.

Curiosamente, estuvo disponible sólo unos meses después de uno de los casos más resonantes en la historia toda del Fenómeno OVNI, como fue el llamado Incidente Roswell, quizás el primer registro oficial de esa temática. 

El texto, conciso, sin que sobren palabras, medido pero quirúrgicamente directo, no anda con vueltas.

“Ya estamos aquí, entre ustedes. Algunos de nosotros siempre hemos estado aquí, con ustedes, pero aparte de eso, los hemos visto y, ocasionalmente, los hemos guiado siempre que surgió la oportunidad”. 
¿Alguna duda de que, según sus dichos, habrían tenido algo que ver con nuestra evolución?

Otra vez Nibiru

Para quienes no tengan en cla-ro quiénes fueron (¿o son?) los Anunnaki, también llamado Anunna (hijos de An), empecemos por aclarar las cosas. Según algunos relatos, fueron los dioses confinados del mundo subterráneo. 

Incluso se menciona que vivían en Dulkug o Dulku, cuya traducción sería algo así como “monte (o montículo) santo”. El pueblo sumerio los citó en un relato llamado “El descenso de Innana al Mundo Bajo”, donde se identifica a los Anunnaki como los 7 jueces del Mundo Bajo. Pero las versiones sobre quiénes son o fueron no siempre coinciden.

Para otros representan a una familia formada por dioses inmaduros, separados de sus padres y abandonados en un mundo que se estaba recuperando de una batalla con la estrella de la muerte. Y entonces aparece la leyenda que cuenta que existe otro planeta en nuestro sistema solar, llamado Nibiru, con una órbita elíptica, similar a la de un cometa, y que tarda 3.600 años en dar una vuelta completa alrededor del sol. Y ese sería su lugar de origen. Y que fueron los creadores de la vida sobre nuestro planeta y la causa de la evolución genética del hombre en la Tierra.

Sitchin y Martin

¿Por qué los Anunnaki habrían llegado a nuestro planeta? Los relatos son confusos, al punto que dos calificados historiadores, Zecharia Sitchin y Martin, no se pusieron de acuerdo en sus respectivas teorías. Martin indica que hubo un choque entre Nibiru y una de sus lunas, por lo que debieron subirse a una nave espacial (Nibiru 2) y llegaron hasta la Tierra para colonizarla con doce parejas. 

En cambio Sitchin sostiene que los Anunnaki vinieron en busca de metales que estaban agotándose en su planeta. Ambos sí coinciden en que los Anunnaki crearon a los hombres para que les sirvieran. O si   prefieren otra forma de calificación, tras crearlos genéticamente esclavizaron a los hombres para explotarlos.

Las tablillas halladas en Ninive coinciden con los textos bíblicos

En el siglo XIX, los arqueólogos que exploraron las antiguas ruinas de Nínive descubrieron 22.000
tabletas de arcilla.

Después de realizar la correspondiente traducción, dichos documentos mostraron sorprendentes historias con un alto grado de similitud a las que se relatan en la Biblia judeocristiana. Se pueden encontrar historias que hablan del gran diluvio e incluso citan a Adán y Eva, por lo que, básicamente, todas estas historias tienen precedencia de los antiguos sumerios.

Por eso mismo, cuando se busca información sobre los Anunnaki y Sumeria o las personas que habitan esa parte del mundo, no es extraño que aparezca el polémico autor Zecharia Sitchin. Y, fundamentalmente, queda claro que los Anunnaki podrían ser responsables de muchos hechos y cosas que existen sobre la Tierra, y no cabrían dudas de que influyeron decididamente en los avances y la creación de la civilización, tal como se la concibe en la actualidad.