La mente de una persona, en líneas generales, está dividida entre lo que uno sabe de sí mismo, o sea el consciente, y lo que uno desconoce, que se denomina inconsciente. En este último residen deseos reprimidos, frustraciones y conflictos no resueltos. Por diferentes razones, muchas veces sentimos insatisfacción o, peor aún, la sensación de no formar parte de la Tierra.

Posiblemente ninguna de las teorías vigentes en nuestro planeta coincida con nuestros ideales o nadie -ni nada- nos identifica con el mundo en que vivimos. Aunque parezca utópico, existen millones de personas de todos los continentes que conviven con esta problemática. Y si bien algunos vinculan a ese tipo de hechos con una cuestión mental, también existen otros que los emparentan con un suceso paranormal al considerar que esos individuos “vienen del más allá”.

Es que se cree que muchas almas están encarnando acá de otras esferas planetarias y de dimensiones superiores, por lo que no sería nada extraño que se trate de seres muchos más avanzados que los seres humanos.

¿De paso o como premisa?

A priori, la teoría sobre que esas personas no son de aquí se argumenta a partir de que llegaron a la Tierra de forma transitoria y con la premisa de dejar enseñanzas mediante su experiencia.

El objetivo general es completar otra vida de descubrimientos en beneficio de la conciencia universal y de la creación. Pero, además, estas almas avanzadas elevan también la vibración del planeta para que se pueda realizar con éxito la transición de la tercera a la cuarta dimensión. Es por eso mismo que expertos en la materia aseguran que los espíritus que se encarnan en la Tierra procedentes de otras civilizaciones planetarias avanzadas son más desarrollados espiritualmente, y traen una premisa determinada.

Siendo almas más antiguas, más equilibradas y en sintonía, encuentran la locura de esta ilusión terrenal un tanto estresante y desconcertante. Se sienten como si la Tierra no fuera su verdadero hogar. La realidad es que su mundo natal podría ser altamente civilizado, con una población que opera en unidad y armonía, con conductas sociales y un equilibrio socioeconómico.

Entran en confusión

Si efectivamente no son de aquí, podría suceder que vivan experiencias algo traumáticas. En ese sentido, muchos investigadores de Estados Unidos y también europeos sugieren que estas personas podrían ser espíritus que se manifiestan como seres humanos, aunque no lo sean en realidad. Esta enigmática sensación incluye confusión sobre las normas de comportamiento en este planeta, sentirse “diferente” a los demás, o encontrarse atrapado dentro de una ilusión.

Estas personas o espíritus pueden tener la necesidad de escapar de esta realidad, pero “algo” los mantiene en la Tierra. Aunque lo peor de todo es que ya desde que nacen tienen estas misteriosas sensaciones, lo que les hace estar discriminados por una sociedad políticamente correcta. En definitiva, quizá por la necesidad de cumplir con las premisas que traen, deben soportar otras cuestiones, mucho más terrenales.

¿Qué hacer si percibís ese estado tan extraño?

Como en cualquier ámbito de la vida, no existe una respuesta lineal que deje satisfechos a todos los damnificados. No figura un manual para solucionar esta sensación, pero sí hay algunas fórmulas para mermar la insatisfacción.

Según diversos análisis, es recomendable utilizar la intuición y tener buenos sentimientos para elevar la vibración mediante la radiación de la luz y el amor. Teniendo en cuenta que cuando dos “visitantes intrusos” se encuentran, la capacidad de potenciarse es elevada, alcanzando una fuerza ilimitada.

Por eso se cree que es muy conveniente juntarse con personas que sientan que la Tierra no es su casa, no sólo para sentirse comprendidos sino también para conseguir objetivos de vida, tanto laborales como sociales, debido a que ayudar a terceros genera una paz interior muy recomendable.

Desde su infancia, estas personas son incomprendidas y les resulta difícil localizar a otros como ellos. Por eso, es necesario remarcar que una vez que consiguen encontrar personas afines a sus ideas y sentimientos pueden progresar espiritualmente juntos y conseguir avanzar en la vida.

Sin embargo, incluso así hay un trasfondo de insatisfacción, ya que esta ilusión terrenal continúa alterando sus sentimientos. La confusión puede surgir debido a que su subconsciente o espíritu recuerda “su vida anterior”, teniendo que convivir obligadamente con la desigualdad, las crisis financieras y los problemas sociales frecuentes de nuestro mundo