Muchas personas saben que hay comidas que no deben ingerir, que el cigarrillo les hace mucho peor de lo que realmente hace o que no descansan lo suficiente en función de sus múltiples actividades.

También están quienes, como dice la canción, “fuerzan la máquina” más de la cuenta. Estos hábitos poco saludables muchas veces nos pasan factura con males que bien se podrían evitar. Este cuestionario enciende algunas alarmas si es que querés cambiar de hábitos.

1 Sos consciente de que el exceso de sal o mucho picante te hace mal, pero...
a) El tema es que lo dulce no me gusta y las comidas insulsas no las trago. Un chimichurri bien fuerte es insustituible si degusto un buen asado con un mejor vinito. Y si debo prescindir de la sal, no paso la comida...
b) Trato de cuidarme y si me excedo frente a una mesa atractiva es porque la tentación entra por la vista y puede más. Pero al día después busco cuidarme para lograr un equilibro.
c) Aunque a veces me muero por poner picante, no lo hago porque les temo a las consecuencias. Y en cuanto a la sal, he aprendido a utilizar la de bajo sodio, que dicen que es menos nociva, aunque igual me suelo exceder.

2 ¿Sabés controlar tu ingesta de alcohol?
a) Si salimos con amigas y amigos, vamos a divertirnos en grande. Entonces casi seguro me voy a entonar de lo lindo, ya sea en la previa o en una reunión. Hay comidas que merecen estar bien regadas. Después, un buen café negro doble apaga cualquier incendio.
b) Si tomo de más es porque se dan las circunstancias. No lo hago siempre, aunque reconozco que a veces me cuesta controlar las cantidades. Eso sí, siempre tomo precauciones y no voy con el auto.
c) Aunque me gusta beber, ya sea cerveza, vino en las comidas o tragos en reuniones, intento ser moderado. Es cierto que cuesta, pero lo intento.

¿Qué es para vos el cigarrillo?
a) Una necesidad. No puedo dejarlo. Fumo a toda hora y en cualquier lugar. Muchas veces antes de desayunar. Entiendo que es malo, pero es un vicio y no puedo abandonarlo.
b) Sé que el cigarrillo es malo para la salud, lo dice la marquilla. Pero por ahora no lo he podido dejar, aunque trato de controlarlo. Busco ponerme límites diarios, aunque cuesta.
c) Si bien me gusta fumar, solamente lo hago en algunos ámbitos y en ciertos momentos. A veces, cuando salgo con amigos y después de las comidas, siempre respetando a los demás.

4 Comiste una cantidad suficiente, pero te ofrecen repetir...
a) Hay circunstancias ineludibles. Un buen riñoncito, una porción de vacío o una mollejita, en un asado entre amigos, aunque ya me salga comida por los poros, me los degluto igual.
b) Me cuesta poner límites. A veces paso en uno o dos ofrecimientos, pero la vista es nociva, me puede y termino comiendo de más si insisten. Después me agarra culpa.
c) Debo reconocer que, aunque es muy complicado, a veces digo basta. He pasado por muchos malos momentos por glotonería y esa enseñanza me marcó a fuego.

5 Estás molido de trabajar todo el día, pero te invitaron a bailar...
a) Ya habrá tiempo de recuperar fuerzas durante el finde. Estar con amigos me reconforta y supera cualquier cansancio. Igual, alguien me devolverá a mi casa de madrugada.
b) Si puedo, voy. A lo sumo, si me ataca rápido el sueño o no puedo más, pego la vuelta.
c) Aunque con frecuencia dudo, a veces acepto. Después quizá termino a disgusto porque el cansancio puede más, pero estar con amigos tira.

6 Después de una noche desenfrenada, una duchita y a hacer deportes bien temprano.
a) La vida es una sola y hay que vivirla. Además, ¿no dicen que hay que hacer deportes? ¿Qué mejor que desintoxicarse corriendo? Después duermo 48 horas seguidas.
b) Intento ir, con reservas y avisando al resto de “mi condición”. Es difícil decir que no.
c) Aunque a veces quiero, mi cuerpo me lo impide y dejo en banda a mis amigos. Eso después me genera una bronca enorme, porque quisiera estar en todos lados.

7 El médico te hizo varias recomendaciones.
a) He llegado a una conclusión: los médicos exageran todo. Que nada de sal, nada de grasas, nada de pan ni harinas. Que deje el cigarrillo y las bebidas. ¿Y de qué te vas a morir?
b) Siento que puedo hacer lo que me piden, aunque seguramente me voy a tomar algunas licencias. Una copita de vino y una pizca de sal no me van a hacer mal, ¿no?
c) No prometo nada aunque, si me julepeo, lo más probable es que me cuide, pero no sé hasta cuándo.

RESULTADOS

Mayoría de respuestas A
Sos una persona que está signada por las tentaciones. Te cuesta muchísimo entender que ponés en riesgo tu vida a cada rato, algo que parece no preocuparte. Estás para visitar al psicólogo urgente.

Mayoría de respuestas B
Tus buenas intenciones parecen esfumarse en esas tremendas batallas internas que vivís, en las que confluyen el bien y el mal. También sería recomendable que tengas ayuda terapéutica.

Mayoría de respuestas C
Aunque parecés una persona recuperable, también deberías tratarlo con un profesional. Eso sí, deberías aplicar cierta conducta en tus promesas. Quizás así encuentres resultados positivos a tus problemas.