Cuando fue creado, generó toda una revolución. El teléfono portátil permitía realizar y recibir llamadas sin necesidad de estar en casa. La herramienta del siglo XXI, en la actualidad, ofrece miles de funciones y en ellas guardamos nuestra agenda, accedemos a redes sociales, nos ubicamos en cualquier parte del mundo, miramos una película, sacamos fotos semiprofesionales y escuchamos música, entre otras. Pero existe una delgada línea entre el uso racional y la obsesión patológica. Si somos cada vez más dependientes de nuestros dispositivos, ¿cómo saber si estamos desarrollando una adicción? Despejá tus dudas con este test.


1- Te quedaste dormido a la mañana y salís a las corridas de tu casa, pero olvidaste tu celular. ¿Qué hacés?
a- Volvés a casa y lo agarrás, por más que llegues una hora tarde al trabajo. Tu día no funciona sin él.
b- En tu horario de almuerzo volvés a buscarlo, a lo sumo tardarás en responder algunos mensajes.
c- Esperás a llegar a tu casa, pasar unas horas desconectado te puede hacer muy bien.

2- ¿Cuántas veces al día mirás tu teléfono?
a- No las puedo contar, pero cada cinco minutos lo chequeo, como mínimo.
b- En los ratos libres y el viaje a casa.
c- Cuando suena y si tengo que buscar cómo viajar a algún lado.

3- ¿Qué pasa si tu smartphone se queda sin batería pero no estás en tu casa?
a- Ningún problema, salís siempre preparado con tu cargador, también el que tiene entrada USB, uno portátil y el solar, por las dudas.
b- Como no llevás uno a todos lados, pedís prestado en el trabajo para que alcance hasta llegar a casa.
c- Suele sucederte, pero no te preocupa, tus contactos ya saben que siempre olvidás cargar tu celular.

4- ¿Cuántas redes sociales utilizás?
a- Tenés cuentas en Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, Tinder, Linkedin, YouTube, Tumblr, Sanpchat, Skype y WhatsApp.
b- Las indispensables, Facebook y WhatsApp.
c- No uso redes sociales, gracias que tengo un celular

5- Cuando vas a dormir, ¿dónde dejás el celular?
a- En la mesita de luz, enchufado al cargador.
b- En silencio al lado de la cama, el despertador se activa igual.
c- En el living, las ondas electromagnéticas que emanan son nocivas para la salud.

6- ¿Cada cuánto cambiás el modelo de tu aparato?
a- Cada vez que sale un modelo nuevo que te atrapa, una vez por año como mínimo.
b- Cuando notás que empieza a funcionar más lento o se cuelga muy seguido, te duran de dos a tres años. c- Sólo si se rompe, y después de usar uno prestado por un tiempo.

7- A la hora de la cena, ¿dónde queda el teléfono?
a- Al lado del plato, por si recibís algún mensaje.
b- Enchufado cargando, para aprovechar los momentos en que no se usa.
c- Abandonado en algún lado, el momento de la cena es sagrado.

8- ¿Qué función es la que más utilizás?
a- WhatsApp, Instagram, la cámara y los juegos.
b- El mail, el navegador y WhatsApp.
c- Mensajes de texto y llamadas

RESULTADOS
Mayoría de respuestas A
El celular se ha convertido en tu sombra y no podés imaginar la vida sin él. Es lo primero que mirás al despertar y lo último que chequeás antes de dormir. Tal es la obsesión, que sólo el hecho de no tener el teléfono en la mano te produce ansiedad y una sensación de abstinencia que sólo es mitigada al volver a estar conectado. Sería recomendable reducir las horas de uso progresivamente.
Mayoría de respuestas B
El smartphone ha facilitado tu vida en más de una forma, ordena tu agenda, te permite trabajar desde cualquier lado, y te mantiene en contacto con esos familiares que viven lejos. Pero sos consciente de sus aspectos negativos y procurás utilizarlo en la medida justa y necesaria, sin generar una dependencia.
Mayoría de respuestas C
Vivir desconectado no te genera ningún tipo de ansiedad, sino todo lo contrario. Si fuera por vos, todos seríamos más felices si los celulares retornaran a su uso original de realizar y recibir llamados. Las redes sociales te tienen sin cuidado, y la computadora sigue siendo tu herramienta tecnológica preferida. R