Terminás una labor cualquiera, en tu casa, estudiando o trabajando, pero es difícil que quedes  decididamente conforme con lo que realizaste. Y de igual manera te debe suceder en muchas de las cosas que a diario encarás, aunque luego terminan con un resultado favorable. 

Hay otros que, en cambio, dan un examen y están seguros de haber aprobado, y resulta que son aplazados. Entre unos y otros, el perfeccionismo y la autosuficiencia se entremezclan. Por eso, respondé este  cuestionario, por sí o no, y descubrí si sos un obsesivo de la perfección, o si no sos tan bueno como te  parece.

1. ¿Pensás que si no te exigís al máximo no das lo mejor en cada cosa que encarás?
Sí 
No 

2. ¿Creés que disculparte vos mismo/a de tus errores puede llevarte a volver a vivir la misma historia?
Sí 
No 

3. Si alguien hace algo mejor que vos, ¿sentís que fracasaste aunque lo hayas hecho bien?
Sí 
No 

4. Aún cuando obtenés buenos resultados, ¿a veces sentís descontento o frustración por no haber logrado el máximo?

No

5. ¿Odiás quedar en segunda posición?
Sí 
No 

6. ¿Pensás que sólo siendo mejor que el resto alcanzás la consideración de los demás?

No

7. ¿Creés que te exigís más de lo que lo hace la mayoría de la gente?
Sí 
No 

8. ¿Te ponés de muy mal humor ante cualquier muestra de impuntualidad?
Sí 
No 

9. Planeaste algo para hacer y, cuando estás por empezar, llega un amigo o familiar y te arruina los planes. ¿Te importa demasiado posponer todo hasta nuevo aviso?
Sí 
No 

10. Si critican constructivamente algo que realizaste, ¿igual te sentís molesto/a?
Sí 
No 

11. ¿Reaccionás si te cambian las cosas de “su” lugar?

No

12. ¿Sos capaz de iniciar un proyecto que no te garantiza un resultado positivo?
Sí 
No 

13. Cometer un error ¿puede ponerte de mal humor durante todo el día?
Sí 
No 

14 ¿Considerás una virtud tener éxito en la mayoría de lo que encarás?
Sí 
No 

15. ¿Comprarías una prenda, o algo que no te convenza, en la posibilidad de encontrarle un uso
a futuro?
Sí 
No 

Para saber dónde estás parado, sumá la cantidad de respuestas afirmativas que marcaste. Si son más de cinco, sos una persona perfeccionista y creés que, si dejás de serlo, tu rendimiento bajará. Esa es una creencia equivocada. El éxito y la constancia no dependen del perfeccionismo, sino de la motivación y la disciplina.

Si tenés mayoría de respuestas negativas, probablemente equivocás el enfoque sobre cómo ves las cosas. Puede resultar que, inconscientemente, consideres que en cada cosa que encarás hacés lo suficiente, pero si los resultados no son los esperados, tu valoración irá decayendo. Por eso mismo, sería una buena solución tratar el tema con un profesional, que te ayuda en focalizar en qué estado de situación te  encontrás.