En ese sentido, en las Islas Canarias se encendió la alarma y generó un increíble pánico entre los habitantes de ese archipiélago frente a las costas de África del Norte, debido a que allí existe un volcán, el Cumbre Vieja, que generó más de 350 movimientos sísmicos de baja intensidad en las últimas semanas.

La población local, a partir de los dichos de la hermana portuguesa, que tienen más de un siglo, comenzó a creer que ese volcán podría estallar y, por la explosión, generar un tremendo maremoto que literalmente deje bajo las aguas extensas zonas habitadas del Mar del Norte.

Qué piensan los que saben

Los científicos han advertido previamente que si el enorme volcán entra en erupción, deberá colapsar indefectiblemente en el mar, lo que provocaría un tsunami de entre 650 y 1.500 metros de altura, según un estudio conjunto del Instituto de Geofísica y Física Planetaria de la Universidad de California y del Centro de Investigación Benfield Greig Hazard en el University College de Londres. Con semejante volumen de agua, podría dejar bajo las aguas a España y Portugal, todo el archipiélago británico, la costa este estadounidense, e incluso rozar a otros países.

En ese sentido, según informó el diario inglés The Express, analistas sísmicos ya comenzaron con el denominado “programa de monitoreo hidrogeoquímico” y así efectuar diferentes pruebas en la isla canaria de La Palma, por temor a que un volcán activo pueda entrar en erupción. Cientos de movimientos telúricos de baja intensidad se han registrado en esa isla en las últimas semanas, por lo que se está monitoreando la actividad sísmica allí durante las 24 horas.

Además, en cuatro puntos diferentes al Cumbre Vieja, y tres veces a la semana, se toman muestras del agua subterránea y se controlan la temperatura, los niveles de PH, la conductividad, y la actividad del gas disuelto en radón. El mayor temor está dado porque el volcán jamás tuvo tanta microactividad consecutiva.

La formación volcánica se deslizó más cerca del océano después de una erupción en 1949 y nuevamente en 2001, y ahora cuelga de un hilo.

Hay coincidencias

Lo que más asusta a todos los habitantes de la isla, pero también a españoles, portugueses y británicos, aunque también algunos estadounidenses ya habrían puesto atención en el tema, es que todo esto que está sucediendo en torno al Cumbre Vieja parece coincidir con una profecía sobre el fin del mundo, hecha exactamente 100 años atrás, justamente con las celebraciones del centenario del Milagro del Sol.

Sucede que el 13 de octubre de 1917, aproximadamente 100.000 personas presenciaron una actividad solar extraordinaria, cuando el sol parecía “bailar” o zigzaguear en el cielo, caer hacia la Tierra y emitir luces multicolores radiantes en Fátima, Portugal.

Ese enigmático e inexplicable hecho, debidamente informado por los diarios de todo el mundo en aquel entonces, había sido predicho por tres jóvenes pastorcitos, que afirmaban haber tenido visiones de la Virgen María en ese lugar durante todo el verano. Y más precisamente, que una de ellos, más adelante conocida como la Hermana Lucía de Fátima, predijo correctamente la Segunda Guerra Mundial y el intento de asesinato de Juan Pablo II en 1981, a partir de visiones. Tan así fueron sus predicciones que la Santa Sede ha respaldado sus visiones, y se encamina a convertirla en santa en poco tiempo más.

También un sismo

Lo cierto es que la hermana Lucía, que falleció hace 17 años, también predijo un terremoto masivo y el “desbordamiento del mar”, lo que sería compatible con el volcán Cumbre Vieja, y algunos científicos advierten que podría suceder en cualquier momento, lo que generó alarma, en especial ente los fieles católicos, que consideran que el centenario de la religiosa podría funcionar como disparador.

Qué había predicho

Lucía hizo una serie de predicciones a la que se llamó los Tres Secretos de Fátima, luego de que ella y dos de sus primos presenciaron apariciones de la Virgen María seis veces en 1917. La hermana escribió los tres mensajes que María le dio. Los primeros dos, que ella escribió en su autobiografía de 1941, describieron el infierno y predijeron la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, la religiosa portuguesa era reacia a publicar el Tercer Secreto y sólo lo anotaría en 1944, por lo que se lo dio al Papa, explicando que sólo se podría abrir en 1960 o después de su muerte, lo que ocurriera primero, luego de una orden directa de un obispo. Sin embargo, el Vaticano se negó a publicar el Tercer Secreto aquel año, lo que generó dudas sobre si la visión advertía que se vendría el apocalipsis.

Una investigación avala los dichos de la religiosa

El escritor e investigador Emmett O’Regan, autor del libro “Unveiling the Apocalypse” (Revelando el Apocalipsis), asegura que la Hermana Lucía previó la erupción de un volcán en las Canarias que luego colapsaría en el mar, para provocar un gigantesco maremoto. O’Regan le explicó al diario inglés Daily Star Online: “Muchos católicos esperan que el Milagro del Sol del 13 de octubre de 1917 anuncie de alguna forma el castigo mayor que ocurrirá en la Tierra, muchos de los cuales creen que llegará en una fecha aproximada a 100 años del milagro”. El autor reafirma lo que se sabía de 1960, pero además afirma que en 1984 el cardenal Joseph Ratzinger, más tarde el papa Benedicto XVI, admitió haber leído el secreto y dijo que involucraba la “importancia del fin de los días” y “los peligros que amenazan (la continuidad) el mundo”. Antes, en 1980, el papa Juan Pablo II, que también leyó el secreto, explicó: “Si hay un mensaje en el que se dice que los océanos inundarán secciones enteras de la Tierra, eso, de un momento a otro, millones de personas perecerán... ya no tiene sentido que realmente quieran publicar este mensaje secreto”.