Marina Popovich, la mujer que reportó encuentros con ovnis
Crónica Fenómenos Paranormales Una de las pilotos más famosas de la historia rusa y una de las figuras femeninas de la aviación más importantes de todos los tiempos.
Por Prof. Doctor Antonio Las Heras
alasheras@hotmail.com
Marina Lavrentievna Popovich fue una notable mujer. Alcanzó el grado de coronel de la Fuerza Aérea en la desaparecida Unión Soviética, ingeniera y legendaria piloto de pruebas con 107 récords mundiales en más de 40 tipos de aeronaves. Fue una de una de las pilotos más famosas de la historia rusa, y una de las figuras femeninas de la aviación más importantes de todos los tiempos.
Ya con 33 años, en 1964, se hizo piloto de pruebas militares. Es autora de nueve libros y dos guiones. Fue esposa del también fallecido general Pavel Popovich, octavo cosmonauta en viajar al espacio (1962) en la Vostok IV, ambos creían fervientemente en el fenómeno OVNI. Llamada "La Dama del Mig" (La marca de aviones de guerra rusa), ganó el premio de la Federación Aeronáutica Internacional. Madre de dos hijas y abuela de tres nietos, compartir con ella el Congreso de Ovnilogía del 2006 en el Teatro Coliseo de Buenos Aires permitió descubrir sus enormes conocimientos.
En Marina se advertía la permanente actitud mental positiva, proactiva, serena siempre, sonriente; igual desprendía ese aire de autoridad combinado con contención afectiva, tan habitual en quienes dedicaron buena parte de su vida a dirigir empresas antes nunca realizadas. Una anécdota la pinta entera. A minutos de una de sus exposiciones en el congreso, la traductora le indicó que tendría que hablar sin la proyección prevista, pues el aparato funcionaba mal y no se podía arreglar. Como disparada, la Popovich se levantó ágilmente siendo septuagenaria y a grandes pasos se dirigió hacia el sitio de las proyecciones diciendo en voz alta algo que, claro está, no se entendió. Interrogada al respecto, la traductora, indicó: "Dijo que no había llegado a coronel de la fuerza aérea rusa para que un proyector le impidiera hacer las cosas bien". Esa era Marina Popovich. En todo momento sin perder la sonrisa. De más está decir que un cuarto de hora más tarde la piloto de pruebas laureada hasta por el mismísimo Putin, se encontraba en el estrado disertando y con la proyección requerida acompañándola sin dificultades de ninguna índole. ¡Todo un ejemplo de vida!
Hablando de OVNIs
En el libro que la tiene como coautora junto a las también doctoras y científicas Victoria Popova y Lidia Andrianova, "Cartas de Civilizaciones Extraterrestres: Último aviso", sostienen que "las civilizaciones extraterrestres advierten que el debilitamiento del campo magnético de la Tierra ha llegado a un valor crítico lo que pone en peligro la vida de la humanidad", coincidente con el punto de vista del autor de la nota, en el sentido de que los alienígenas llegan a estas partes del Cosmos con la única intención de investigar. Entonces admitía: "Estos seres respetan nuestro libre albedrío y es por ello que no intervienen en nuestros asuntos de forma directa. Ellos demostraron que vienen con buenas intenciones y nos enseñaron cómo pueden neutralizar, en cuestión de segundos, la más avanzada tecnología terrestre si ésta es utilizada para agredirlos. Esto ya no puede ni debe ser ocultado al mundo. Todo lo que se ha investigado debe ser revelado."
Su convencimiento por los OVNIs
Popovich Ella también estaba convencida que cierta cantidad de apariciones de OVNIs son presencias de vehículos extraterrestres dirigidos (VED); que tienen bases en la Tierra y que lo más probable es que sean submarinas pues allí es donde se hallan a mejor resguardo del ojo humano. Asimismo coincidía en que existe una relación entre las actividades alienígenas de investigación y los hechos conocidos como "mutilaciones de ganado". Explicaba que algunas veces las fuerzas armadas rusas tomaron la decisión de abrir fuego contra OVNIs que se desplazaban a baja altitud en territorio soviético. Y que, al menos Una vez, el vehículo desconocido emitió un rayo blanco que impactó sobre un grupo de cañones antiaéreos. Señalaba que los pilotos militares y civiles soviéticos habían confirmado unos 3000 avistamientos y que las autoridades habían recuperado fragmentos de cinco vehículos extraterrestres estrellados en suelo soviético. Recordaba también, el caso de colegas suyos, pilotos militares de pruebas, que recibieron ordenes de perseguir OVNIs y que éstos suelen aparecer y desaparecer, tal como "si jugaran al gato y al ratón", expresaba.
"Personalmente nunca he visto un OVNI, pero dos de nuestros aviones se encontraron al mismo tiempo con un "platillo volador". La tripulación del primer aparato no sufrió daño alguno, pero a consecuencia de este encuentro los miembros de la tripulación han adquirido ciertas capacidades especiales. Uno de ellos ha hecho un sorprenderte descubrimiento al demostrar científicamente que todo organismo vivo posee un potencial que se conserva en el espacio durante un cierto tiempo después de su muerte.
La tripulación del segundo avión recibió la orden de virar hacia el OVNI, aproximándose a una distancia de cinco kilómetros, que resulto ser fatal. El comandante de la nave murió poco tiempo después. "Sus huesos se pulverizaron por falta de potasio", relataba Marina. El último encuentro con la coronel Popovich, instantes antes de una fraternal y prolongada despedida en Ezeiza, mientras miraba con gesto intrigante, incluyó una frase en voz baja, en un español demasiado claro como para no saberlo hablar (tal cual había expresado días antes): "Es muy posible que haya entidades extraterrestres entre nosotros, que los alienígenas estén habitando muy discretamente la Tierra, son representantes de una inteligencia superior cuyo objetivo parece ser sólo el de investigarnosà pero, quién sabe si no hay algo más..."
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