Por Conrado Moreno 
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Vivimos en un mundo sobrecargado de información, rodeados de un mar de datos. Sin embargo, hay herramientas que nos ayudan a que no nos ahoguemos en ese océano de documentación. Big Data es el término que describe al gran volumen de datos que inundan prácticamente todos los ámbitos de nuestro día a día.

Cuando se habla de Big Data, se refiere al conjunto de datos o combinaciones cuyo tamaño, complejidad y velocidad de crecimiento dificultan su captura, gestión, procesamiento y análisis mediante tecnologías y herramientas convencionales. Es por eso que cada vez más instituciones educativas y medios especializados se vuelcan a darle importancia a esta práctica, la cual promete ser clave para tomar mejores decisiones y llevar a cabo ciertas estrategias de negocio.

El Big Data es tan útil para las empresas porque funciona como un punto de referencia. Proporciona respuestas a muchas preguntas que aún no fueron planteadas por las mismas empresas, las cuales se rigen por el mercado. La gran cantidad de datos puede ser moldeada o almacenada de la forma que la compañía lo desee o le parezca adecuada.

De esta manera serán capaces de identificar los problemas de una forma más eficaz y ordenada y, por lo tanto, más comprensible. Una vez recopilados todos los datos, la búsqueda de tendencias hace que los mercados se muevan de una forma más rápida, con menos problemas y de una forma más eficiente.

El análisis de Big Data ayuda a las organizaciones a aprovechar sus datos y utilizarlos para identificar nuevas oportunidades. Es decir, conduce a movimientos de negocios más inteligentes, operaciones más concretas, mayores ganancias y clientes más felices. Entre los beneficios, las grandes tecnologías de datos, como Hadoop, aportan importantes ventajas en términos de costos cuando se trata de almacenar grandes cantidades de datos, además de identificar maneras más eficientes de hacer negocios.

En un segundo plano, encontramos que las empresas pueden analizar la información inmediatamente y tomar decisiones basadas en lo que han aprendido. Por último, con la capacidad de medir las necesidades de los clientes y la satisfacción a través de análisis, viene el poder de darles lo que quieren.

Con la analítica de Big Data, más empresas están creando nuevos productos para satisfacer las necesidades puntuales de los clientes. Las fuentes de datos del Big Data son múltiples. Entre ellas, encontramos los datos de Internet y de móviles, los de la Internet de las Cosas, los datos sectoriales recopilados por empresas especializadas y los datos de tipo experimentales.

Por otra parte, hay datos no estructurados (documentos, videos), semiestructurados (software, hojas de cálculo) y estructurados.