De un tiempo a esta parte, Mark Zuckerberg tuvo que responder demasiados cuestionamientos o al menos, más de los que seguramente alguna vez imaginó que debía atender. Recientemente, la comunidad judía le salió al cruce cuando, en el marco de una entrevista consideró que no podía borrar de Facebook las publicaciones que negaban el holocausto.

"No creo que nuestra plataforma deba retirar esos comentarios porque piense que hay cosas sobre las que otra gente se equivoca", sostuvo el creador del gigante de los likes en el marco de una entrevista con la periodista Kara Swisher, editora del portal Recode. Zuckerberg sostuvo que sacarlos iría en contra de la misión central de la plataforma de dar voz a la gente, incluso cuando muchas veces la utilicen para exponer sus teorías de conspiración.

Después del revuelo que armaron sus palabras, Zuckerberg, quien pertenece a la comunidad judía, intentó calmar las aguas. "No quería defender las intenciones de la gente que niega el Holocausto. Personalmente encuentro la negación del Holocausto profundamente ofensiva", agregó. Sin embargo, sus disculpas llegaron muy tarde y poco pudieron hacer para frenar la ola de críticas.

No en todos los países

Lo cierto es que, más allá del objetivo de la plataforma de dar voz a todos por igual, en algunos países Facebook efectivamente quita aquellos posteos que niegan el Holocausto, como por ejemplo en Alemania, donde hacerlo es ilegal. En ese sentido, Monika Bickert, al frente de la política global de la plataforma, indicó que "algo puede ser ilegal en diez países, pero con que sólo en dos de ellos nos pidan que saquemos ese contenido, lo haremos. En algunos países existen leyes que están muy desactualizadas respecto del pensamiento de sus sociedades. Sin embargo, esperamos a que el gobierno haga el pedido formal para sacar de la plataforma ese tipo de comentarios", aseguró.

Durante su declaración en el Congreso de Estados Unidos luego del escándalo por la fuga de datos, Zuckerberg se comprometió a combatir la diseminación de noticias falsas y discursos que incitan al odio. Pero sus últimos comentarios se interpretaron en sentido opuesto.