Aquella preocupación que tuvo en algún momento el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la frontera con México y la presunta construcción de un muro que divida ambas naciones, parece tomar fuerza de otra manera.

Esto se debe a que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) está estudiando la posibilidad de utilizar perros robot para controlar las fronteras al sur del país.

 

Según afirmó el DHS en un comunicado, estos robots fueron desarrollados y entrenados específicamente para realizar distintas tareas de vigilancia, aunque todavía no hay plazos establecidos para su incorporación.

La idea es que estos robots puedan ayudar a aumentar el número de efectivos en las fronteras mientras reducen la exposición a los peligros de los agentes humanos. “La frontera sur puede ser un lugar inhóspito para el hombre y la bestia, y es precisamente por eso que una máquina puede sobresalir allí”, comentó la directora del Directorio de Ciencia y Tecnología (S&T) del DHS, Brenda Long.

 

“Esta iniciativa dirigida por S&T se centra en los vehículos automatizados de vigilancia terrestre, o lo que llamamos ‘AGSV’. Esencialmente, el programa AGSV trata de... perros robot”, agregó la funcionaria.

Cabe destacar, que el perro robot con el que trabaja el DHS fue desarrollado conjuntamente con la empresa Ghost Robotics que recientemente fue noticia por acoplar por primera vez un arma de fuego a una de estas máquinas.

Perro robot: ¿Cómo está compuesto?

Según Gavin Kenneally, jefe de producto de Ghost Robotics, este perro robot pesa 45 kilos y “puede operar en todo tipo de terrenos naturales, como arena, rocas y colinas, así como entornos construidos por el hombre, como escaleras. Por eso tiene patas y no orugas”.

Según el DHS, el robot está diseñado para que su equipamiento pueda cambiarse fácilmente y adaptarse a distintas funciones. Puede llevar diferentes cámaras de 360 grados, térmicas, de visión nocturna o con zoom, sensores químicos, biológicos o radiológicos y puede comunicarse con su operador por radio, Wi-Fi o GPS.

Tanto el S&T como el CBD entrenaron la máquina para acciones específicas de vigilancia. Según los diseñadores, el robot fue capaz de realizar con éxito ejercicios en condiciones diversas de visibilidad, temperatura y tipo de terreno, lo cual lo convierte en apto para ciertas tareas.

Polémica en puerta

Si bien estos prototipos parecen ser seguros, el perro robot está configurado para ser manejado por un operador humano, aunque este diseño permite que se conecte a una inteligencia artificial para que funcione de manera autónoma.

Además, como ya demostró la propia Ghost Robotics el pasado mes de octubre, a este mismo modelo se le pueden acoplar armas de fuego letales. Sin embargo, Boston Dynamics siempre dijo que no quiere que sus productos se empleen para herir a las personas.

 

Lo cierto, es que no sabemos si el perro robot de Ghost Robotics tendrá los mismos problemas técnicos que el modelo Spot cuando el DHS lo emplee para vigilar sus fronteras, si es que alguna vez llega a hacerlo. Tampoco sabemos si en el futuro estos perros robots serán totalmente autónomos o si se les acoplarán armas letales.

Sin embargo, hasta tanto se defina cómo actuarán estos robots, existe una preocupación a nivel internacional, ya que se supone que estos prototipos sólo serían para vigilar perímetros, y no para tomar “decisiones propias” que pueden culminar en un conflicto entre naciones.

 

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