Por Melanie Berardi

@MelBerardiOk

La adivinación acompaña al ser humano desde siempre a través de oráculos, el tarot, la lectura de las manos o la borra del café. Hoy esas predicciones tienen su versión digital: decenas de páginas de Facebook que ofrecen una mirada sobre qué pasará mañana o brindan consejos sobre la misteriosa conducta de una pareja. Sin embargo, estos mecanismos forman parte de "un Caballo de Troya" que colecta datos de los usuarios para "luego venderles productos", explicó a Crónica el docente investigador y especialista en comunicación digital, Guillermo López.

"Hola. Para que digamos tu predicción, es necesario: suscribirte al canal y activar la campanita; compartir una de mis publicaciones en cinco grupos; dar like a la página y tu fecha de nacimiento", pide una de las páginas para darte una ojeada a lo que pasará mañana.

¿Dónde está la trampa?

En la intención misma de las redes sociales, explicó López, docente de Periodismo y Comunicación Digital en la Universidad Nacional de Quilmes, que es "generar un vólumen considerable de tráfico y seguidores para venderlo a terceros que tengan un producto o que consulten por determinadas tendencias". Las predicciones son el "gancho" para atraer a los asuarios, quienes caen ante la necesidad del ser humano de conocer su destino.

Por desgracia, detrás de los mensajes, es muy probable que no haya un adivino, sino un "bot", es decir un programa de inteligencia artificial capaz de simular conversaciones y diálogos creíbles. Así, comienza el engaño que los propios seguidores comparten en sus grupos y perfiles para atraer a nuevos curiosos. 

¿Qué datos están en peligro? 

El nombre, la fecha de nacimiento o el país de origen son algunos de los pedidos del "oráculo" virtual para dar su predicción. Con ellos, quien esté detrás de la página "puede hacer perfiles, sistematizar el público por edad, sexo o condición económica o realizar una serie de investigaciones para después aplicarla desde productos hasta temas eleccionarios", advirtió el docente de la Tecnicatura en Administración de Comunidades Virtuales de la Universidad Abierta Interamericana (UAI). 

Esa información permite "ajustar" el mecanismo del "óraculo", ya que "van perfeccionando los diálogos". "Ellos te dicen cosas muy generales que vos tomás como propias y al estar en situación de consulta o adivinación, no te das cuenta y vos mismo vas dando información que permite construir o guiar la próxima respuesta", sostuvo el también director del Posgrado en Periodismo Digital de esa universidad.

Las redes sociales, en especial Facebook, son la plataforma ideal para este tipo de prácticas, ya que la creación de una página no tiene costo ni presenta esfuerzos. Además la virtualidad del intercambio genera que las personas tengan una ilusión de seguridad al no estar conscientes que exponen sus datos; e incluso son ellos mismos son el vehículo para expandir el engaño.

¿Cuáles son los riesgos? 

El especialista advirtió: "La falta de privacidad y quedar enganchado en una red de datos que son cruzados y traficados por terceros para cualquier tipo de cuestión, que puede ser desde una estafa hasta la venta legítima de un producto".

"Esta práctica no es ilegal porque cuando vos estás en la red, aceptás sus términos y condiciones. Ninguna red social te dicen que los datos son tuyos sino que te avisan que pueden ser utilizados", afirmó. "Es un accionar lógico. El 92% de los ingresos de Facebook son en base a publicidad y la logran en base a traficar con los datos de los usuarios. Es un negocio gratis para quien colecta todos esos datos y luego los negocia", añadió López.

¿Cómo evitar caer en la trampa? 

Una recomendación del especialista es estar atento a las respuestas del "bot" y no responder ni dar datos personales con los que pueda construir su respuesta.

También sugirió evitar compartir estas páginas para no involucrar amigos o familiares, a quienes "exponés a algo que quizás antes no tenían acceso".

Y aclaró: "Es importante no seguir refiriéndonos a las redes sociales como algo que están ahí, sino que son empresas de publicidad que implementan plataformas de comunicación de redes. Las redes sociales son un Caballo de Troya para cual estamos brindando nuestra propia información a un gran colector que luego nos vende productos".

Es cierto: las predicciones existen desde siempre en la humanidad, pero su vuelco a las redes sociales pueden traer nuevas y peligrosas posibilidades.

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