Zoom, la aplicación que se volvió furor para hacer videollamadas durante la cuarentena, se vio envuelta en un escándalo internacional por la falta de privacidad con la que cuenta.

Esta plataforma, que pasó de ser una aplicación más de videoconferencias a transformarse en la app más descargada mundialmente en la pandemia de coronavirus, tras recibir denuncias por autoridades europeas quedó al borde del abismo.

Se ordenó la suspensión de esta compañía, ya que la acusan de poner en riesgo los datos de los usuarios por sus políticas de privacidad.

Al momento de registrarse en la plataforma, la misma incluye entre sus opciones el inicio de sesión a través de Facebook, pero no cuenta con un sistema de cifrado de extremo a extremo, como las que sí tienen otros servicios de mensajería como Whats App o Telegram.

Al no contar con esa característica, la app pone en riesgo los datos de los cibernautas, que no sólo son personas en su vida cotidiana sino que también es utilizado por estos días por grandes empresarios y políticos.

Por su parte, Zoom reconoció que recolectaba información innecesaria, pidió disculpas y ya removió esta función de la aplicación para iOS.