Hace más de cinco días, vecinos que llevan más de 14 años esperando su casa (la cuál en su momento pagaron) en el Barrio Morgante, decidieron tomar las viviendas sin terminar y los terrenos, no solo a causa de que el Instituto de la Vivienda no resuelve la situación, sino que peligraba la posibilidad de que usurparan el lugar un grupo de personas provenientes de Virrey del Pino y La Matanza.

En un diálogo exclusivo de Crónica, el Intendente de Cañuelas, Gustavo Arrieta, aseguró que "es mejor que esté tomada por sus dueños que por usurpadores", ya que "se están dando tomas por todo el conurbano".

Es más, el jefe comunal, aclaró que al no producirse la usurpación en Morgante por la toma previa de sus "dueños", si se produjo en el barrio Unión con "10 familias que han perdido su casa".

Respecto a la situación del Barrio Morgante, dijo que "para nosotros ellos tienen la guarda", y agregó: "Estamos a la espera de que la provincia nos confirme para tener una reunión la semana que viene y que los vecinos no solo tengan la escritura sino que se finalice el barrio".

Por último, adelantó que si la cuestión se resuelve, la idea sería "abrir las calles que están cerradas alrededor de Morgante, crear una red cloacal, y establecer la iluminación", pero que para esto "se debe obtener la legalización de los terrenos por parte del Instituto Nacional de la Vivienda".