El violento fue denunciado en la Comisaría de la Familia de Monte Grande. (Google Street View)

Una mujer sufre un infierno desde hace ya casi una década en Esteban Echeverría. La víctima logró separarse del padre de sus dos hijos hace tres años tras ser sometida a las peores torturas durante 6. Sin embargo, el violento sigue acosándola. El sospechoso fue denunciado pero sigue libre.

Andrea Alegre (26) fue sometida por Luis Alberto Maradiaga (42) durante seis años en una vivienda situada en la calle Urquiza al 900. La mujer fue golpeada, torturada, maltratada y abusada sexualmente frente a sus hijos, quienes a sus 6 y 8 años recuerdan el calvario del que fueron testigos. 

Hace tres años, la mujer se animó a escapar de su casa y a denunciar al violento. Sin embargo, la justicia aún no actuó y el acusado sigue torturándola. "Nadie hace nada. Me tuve que mudar dos veces y me sigue encontrando. Tira piedras en mi casa, me tira la moto encima, me insulta", detalló en diálogo con Crónica.

"Llegaba borracho y me obligaba a practicarle sexo oral delante de mis dos hijos"

Además, recordó el calvario que sufrió cuando vivía junto al denunciado: "Llegaba borracho y me obligaba a practicarle sexo oral delante de mis dos hijos. En ese entonces, la nena tenía 5 y el varón 3. Ellos todavía se acuerdan. Vivimos un infierno".

"Mi hija vio que su papá estaba a punto de tirarme agua hirviendo"

La víctima también recordó el día en el que logró irse de esa casa y destacó que fue gracias a su hijita: "Ella vio que su papá estaba a punto de tirarme agua hirviendo, salió de casa, empezó a gritar, le avisó a un vecino y llamaron a la policía". 

"Era una presa. No me dejaba ver a mi familia ni a mis amigos"

Agregó: "Era una presa. No me dejaba ver a mi familia ni a mis amigos. No podía ni estudiar. Si salía a la calle, me decía que estaba buscando hombres y me golpeaba". 

Las denuncias fueron realizadas en la Comisaría de la Mujer de Monte Grande. La Línea 144 brinda atención telefónica especializada a mujeres víctimas de violencia de género durante las 24 horas, los 365 días del año.