INVESTIGACIÓN

Triple crimen de Florencio Varela: "Pequeño J" le pidió a su abogado contactar a una misteriosa amiga

Tony Janzen Valverde solicitó llamar a una joven de 27 años para que contribuya en su defensa. Cuál es el objetivo de la medida.

En medio de la investigación por el triple crimen de Florencio Varela, el imputado Tony Janzen Valverde, alias "Pequeño J", que amplió su declaración indagatoria ante la Justicia, le solicitó a su abogado que llamara a Eugenia, una vieja amiga suya, para contribuir a su defensa.

La joven, oriunda de Jujuy, tiene 27 años, vive en el barrio porteño de La Boca, tiene un hijo y cobra planes sociales. El abogado de Valverde,  Lucas Contreras Alderete, la presentó en su pedido como "una persona con una intachable conducta y moral, quien se compromete a su cuidado y vigilancia y responder por él en caso de incomparencia". 

Su nombre no figura en condenas y apelaciones de primera o segunda instancia en el fuero porteño federal o de instrucción. Durante su exposición, el acusado insistió en su inocencia y buscó distanciarse de la planificación del ataque que terminó con la vida de tres personas.

Pequeño J continúa detenido por el triple crimen de Florencio Varela.
Pequeño J continúa detenido por el triple crimen de Florencio Varela.

Declaración y pedido de disculpas

El trámite judicial se desarrolló mediante una audiencia por videollamada desde el Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz, lugar donde Valverde cumple prisión preventiva. En este contexto, el procesado aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje directo a los allegados de los fallecidos, expresando: "Les pido disculpas por la tragedia que hicieron esos tipos, yo no sabía nada del plan".  

Ante el juez federal Jorge Rodríguez y el secretario Ignacio Calvi, "Pequeño J" detalló su historia personal antes de quedar involucrado en el expediente. El joven de origen peruano explicó que decidió emigrar hacia la Argentina apenas cumplió los 18 años de edad, motivado por el deseo de un cambio de vida.

Según su propio relato, la elección del destino se debió a búsquedas que realizó de forma particular en Internet. Valverde puntualizó ante las autoridades que le llamaban la atención diversos aspectos de la idiosincrasia local, mencionando su interés por la cultura local, la gastronomía típica, el Obelisco porteño y la Selección Argentina.

Respecto a su arribo al territorio nacional, el imputado admitió que su ingreso al país se produjo de manera ilegal mediante un paso fronterizo no autorizado desde Bolivia. Una vez en Buenos Aires, el joven se asentó de forma precaria en la Villa Zabaleta y comenzó a subsistir mediante la comercialización de indumentaria en la feria de La Salada.

Finalmente, Valverde argumentó que fue en ese entorno comercial e informal donde conoció a Miguel Ángel Villanueva Silva, otro de los principales sospechosos detenidos en la causa. El acusado concluyó que su relación con Villanueva Silva se limitaba estrictamente a la realización de "changas" y tareas temporales que le ofrecía.

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