Arrolladitos de salame y queso con tapa de tarta: la receta más simple y rica para disfrutar en cualquier momento
Si tenés ganas de comer algo delicioso, práctico y lleno de sabor, no te podés perder esta receta de arrolladitos de salame y queso que "te salva" en la cocina, ya que se preparan rápidamente.
El momento de la merienda es el preferido de muchos argentinos, ya que varios suelen tomarse el tiempo para decidir qué comer. En este sentido, las personas buscan recetas prácticas, deliciosas y "salvadoras" que puedan realizar rápidamente en la cocina, tal como estos arrolladitos de salame y queso que se elaboran a base de una tapa de tarta.
Los ingredientes necesarios son muy pocos y es ideal para los amantes de lo salado, quienes quedarán completamente cautivados con su sabor simple pero a la vez delicioso. Cuando la temperatura del exterior es alta, esta es una alternativa que vale la pena tener en cuenta, ya que requiere muy pocos minutos de horno.
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Cuando se cuenta con visitas inesperadas o simplemente se desea disfrutar de un plato exquisito, es una alternativa excelente. Incluso, se propone otra versión con orégano y queso rallado, la cual es más simple y, como un "plus", apta para vegetarianos.
Ingredientes para elaborar los arrolladitos de salame y queso con tapa de tarta 1 tapa de tarta a elección. Fetas de salame. Fetas de queso. Queso rallado. Orégano. Aceite para pincelar.1. Sobre una superficie plana, colocar una tapa de tarta. 2. Por encima y en una mitad, ubicar algunas fetas de salame. En la otra, poner las de queso. Cabe aclarar que se puede modificar a gusto y en su lugar elegir, por ejemplo, jamón cocido, queso rallado, orégano, etcétera. 3. Arrollarlo y cortarlo en porciones de igual tamaño. 4. Pincelar con aceite y colocarles queso rallado por encima, con el objetivo de que se gratinen en el horno. 5. Llevar a cocinar en el horno a 200 grados.
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6. Cuando estén dorados, retirarlos y esperar a que se enfrÃen. 7. Disfrutar con unos mates o con la bebida de preferencia.
Otra alternativa es hacerlos dulces, rellenos de dulce de leche, dulce de membrillo o batata, crema pastelera, mermelada e incluso alguna fruta, como banana o manzana. Esto se debe a que la masa de las tapas de tarta poseen un sabor neutro, lo que permite adaptarlas de acuerdo a las preferencias individuales y/o grupales.