Versátil y económica, la tapa de pascualina se convirtió en un salvavidas de la cocina diaria . Su textura elástica y sabor neutro permiten adaptarla a recetas dulces o saladas , y en esta versión demuestra que también puede transformarse en una deliciosa panificación casera.
Nada acompaña mejor una tarde tranquila que una buena cremona recién horneada. Crujiente por fuera, suave por dentro y con ese aroma que recuerda a las panaderÃas de barrio, es ideal para compartir entre charlas, mates y risas.
Dentro de las opciones para quienes buscan algo distinto, esta cremona hecha con tapa de pascualina se impone como una alternativa fácil, rendidora y deliciosa . Ya sea rellena con algo dulce o salada, se convierte en un clásico moderno que nunca falla .
Ingredientes para la cremona exprésÂ
1 tapa de pascualina (redonda o cuadrada)
50 g de manteca derretida
1 pizca de sal fina
1 cucharadita de azúcar (opcional, para un toque dulce)
1 huevo batido (para pincelar)
Opcional para relleno (según preferencia)
Dulce de leche
Crema pastelera
Jamón y quesoÂ
Dulce de membrillo
Solo unos pocos ingredientes y un resultado digno de panaderÃa artesanal.Â
Preparación paso a paso
1- Preparar la masa:
Extendé la tapa de pascualina sobre la mesada limpia y espolvoreá apenas con harina para que no se pegue.
2- Agregar grasa:
Pincelá toda la superficie con manteca derretida. Esto ayudará a generar las capas hojaldradas tÃpicas de la cremona.
3- Doblar y volver a estirar:
Enrollá la masa como si fuera un pionono y luego formá un espiral o caracol.Â
Aplastá suavemente con el palo de amasar hasta obtener un cÃrculo de unos 2 cm de espesor.
4- Descansar la masa:
Dejá reposar el disco tapado con un paño durante unos 15 minutos. Esto hará que el gluten se relaje y el resultado sea más tierno.
5- Formar la cremona:
Con un cuchillo afilado, hacé cortes en cruz o en forma de estrella sin llegar hasta el borde, para que al hornearse se abra en gajos caracterÃsticos.
6- Pincelar y hornear:
Pintá con huevo batido y llevá al horno prec calentado a 180°C durante 25 a 30 minutos, hasta que se vea dorada y crujiente.
7- Rellenar (opcional):
Una vez tibia, podés abrirla y rellenarla con dulce de leche, crema pastelera o salados como jamón y queso fundido.
8- Servir:
Dejala entibiar apenas y disfrutala con mates, café o una infusión.
La clave está en los pliegues y el reposo: asà se logra una cremona bien hojaldrada y dorada.Â
Tips finales para una cremona perfecta
Tip de la abuela : un toque de manteca entre los pliegues garantiza ese hojaldrado que se desarma en la boca.
Truco de panaderÃa : dejá reposar la masa 10 minutos antes de hornear para lograr una textura más aireada.
Secreto de horno : cociná siempre en horno precalentado y evitá abrirlo al comienzo; el vapor inicial hace magia.
Toque gourmet : espolvoreá con azúcar impalpable si la hacés dulce o con sal marina si preferÃs una versión salada.
Dato útil : si querés conservarla, envolvela en film y calentala unos minutos al horno; recuperará su crocante original.
Idea creativa : probá rellenos distintos: dulce de leche y coco, jamón y queso, o crema pastelera con frutas.