ALTERNATIVA

Cremona rellena exprés: la receta con tapa de pascualina que se hace en menos de 30 minutos

Crujiente, dorada y con ese aroma que recuerda a las panaderías de barrio, esta versión casera se prepara en pocos pasos y conquista por su textura liviana y sabor irresistible. Ideal para compartir en la merienda o disfrutar en la picada del finde.

Versátil y económica, la tapa de pascualina se convirtió en un salvavidas de la cocina diaria. Su textura elástica y sabor neutro permiten adaptarla a recetas dulces o saladas, y en esta versión demuestra que también puede transformarse en una deliciosa panificación casera.

Nada acompaña mejor una tarde tranquila que una buena cremona recién horneada. Crujiente por fuera, suave por dentro y con ese aroma que recuerda a las panaderías de barrio, es ideal para compartir entre charlas, mates y risas.

Dentro de las opciones para quienes buscan algo distinto, esta cremona hecha con tapa de pascualina se impone como una alternativa fácil, rendidora y deliciosa. Ya sea rellena con algo dulce o salada, se convierte en un clásico moderno que nunca falla.

Ingredientes para la cremona exprés  1 tapa de pascualina (redonda o cuadrada) 50 g de manteca derretida 1 pizca de sal fina 1 cucharadita de azúcar (opcional, para un toque dulce) 1 huevo batido (para pincelar) Opcional para relleno (según preferencia) Dulce de leche Crema pastelera Jamón y queso  Dulce de membrillo
Solo unos pocos ingredientes y un resultado digno de panadería artesanal. 
Preparación paso a paso 1- Preparar la masa: Extendé la tapa de pascualina sobre la mesada limpia y espolvoreá apenas con harina para que no se pegue. 2- Agregar grasa: Pincelá toda la superficie con manteca derretida. Esto ayudará a generar las capas hojaldradas típicas de la cremona. 3- Doblar y volver a estirar: Enrollá la masa como si fuera un pionono y luego formá un espiral o caracol.  Aplastá suavemente con el palo de amasar hasta obtener un círculo de unos 2 cm de espesor. 4- Descansar la masa: Dejá reposar el disco tapado con un paño durante unos 15 minutos. Esto hará que el gluten se relaje y el resultado sea más tierno. 5- Formar la cremona: Con un cuchillo afilado, hacé cortes en cruz o en forma de estrella sin llegar hasta el borde, para que al hornearse se abra en gajos característicos. 6- Pincelar y hornear: Pintá con huevo batido y llevá al horno prec calentado a 180°C durante 25 a 30 minutos, hasta que se vea dorada y crujiente. 7- Rellenar (opcional): Una vez tibia, podés abrirla y rellenarla con dulce de leche, crema pastelera o salados como jamón y queso fundido. 8- Servir: Dejala entibiar apenas y disfrutala con mates, café o una infusión.
La clave está en los pliegues y el reposo: así se logra una cremona bien hojaldrada y dorada. 
Tips finales para una cremona perfecta Tip de la abuela: un toque de manteca entre los pliegues garantiza ese hojaldrado que se desarma en la boca. Truco de panadería: dejá reposar la masa 10 minutos antes de hornear para lograr una textura más aireada. Secreto de horno: cociná siempre en horno precalentado y evitá abrirlo al comienzo; el vapor inicial hace magia. Toque gourmet: espolvoreá con azúcar impalpable si la hacés dulce o con sal marina si preferís una versión salada. Dato útil: si querés conservarla, envolvela en film y calentala unos minutos al horno; recuperará su crocante original. Idea creativa: probá rellenos distintos: dulce de leche y coco, jamón y queso, o crema pastelera con frutas.
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