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Cuadraditos de naranja glaseada: la receta definitiva para un postre suave, fresco y lleno de sabor

Esta preparación casera sorprende por su sencillez y el resultado digno de pastelería. Incluso, se presenta como una opción ideal para acompañar el café de la tarde o compartir en cualquier reunión después de la cena.

La merienda es uno de esos momentos del día que invitan a relajarse y disfrutar de un pequeño placer dulce acompañado de un café, té o mate. No solo es una pausa necesaria, también es una oportunidad perfecta para compartir en familia o con amigos, y nada mejor que hacerlo con una preparación casera que combine sabor, frescura y un toque especial.

Las barritas o cuadraditos de naranja glaseada son una opción ideal para esa ocasión: suaves, esponjosas y con un delicado equilibrio entre lo cítrico y lo dulce. Su preparación es sencilla, con ingredientes fáciles de conseguir, y el resultado sorprende por su aspecto brillante y su irresistible sabor casero.

Ingredientes para los cuadraditos de naranja  Para la masa: 200 g de harina 0000  100 g de azúcar común 120 g de manteca (blanda, a temperatura ambiente) 2 huevos medianos Ralladura de 1 naranja (solo la parte naranja, sin lo blanco) Jugo de 1 naranja (aprox. 80 ml) 1 cucharadita de polvo de hornear 1 pizca de sal Para el glaseado: 150 g de azúcar impalpable (glas) 2 a 3 cucharadas de jugo de naranja (recién exprimido)
Ingredientes frescos y simples que se combinan para dar vida a unas irresistibles barritas de naranja con glaseado casero. 
Paso a paso de la receta 

1- En un bowl grande colocá la manteca a temperatura ambiente junto con el azúcar. Batí con batidora eléctrica (o a mano con batidor de alambre) durante unos minutos hasta que la mezcla quede cremosa, suave y de un color más claro. Este paso es clave porque incorpora aire y ayuda a que las barritas resulten esponjosas.

2- Agregá los huevos de a uno. Primero batí bien tras añadir el primero, asegurándote de que se integre, y luego sumá el segundo. La preparación debe quedar homogénea, sin grumos ni cortes.

3- Sumá la ralladura de la naranja (bien fina, para evitar el amargor de la parte blanca) y el jugo recién exprimido. Mezclá nuevamente hasta que todo quede bien unido y aromático.

4- En otro bowl, tamizá la harina con el polvo de hornear y la pizca de sal. Incorporá de a poco a la mezcla húmeda, usando una espátula o cuchara de madera con movimientos envolventes. Esto evita perder el aire que ya incorporaste en el batido y garantiza una textura más liviana.

5- Enmantecá y enhariná un molde rectangular (20x20 cm aprox.) o forralo con papel manteca. Volcá la preparación, extendela de manera pareja y llevá al horno precalentado a 180 °C. Horneá entre 25 y 30 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. No lo dejes demasiado tiempo para que no se reseque.

6- Una vez listo, sacá del horno y dejá enfriar 10 minutos dentro del molde. Luego desmoldá con cuidado y esperá a que esté completamente frío para cortar en barritas rectangulares o cuadradas, según tu preferencia.

7- En un bowl pequeño mezclá el azúcar impalpable con el jugo de naranja. Incorporá el jugo de a cucharada, hasta lograr una textura espesa pero fluida. Si te queda muy líquido, agregá más azúcar; si está demasiado duro, sumá unas gotas más de jugo.

8- Colocá las barritas sobre una rejilla con una bandeja debajo. Verté o pincelá el glaseado por encima y dejá que se endurezca a temperatura ambiente. Esto les dará un acabado brillante y un toque dulce que contrasta con el sabor cítrico.

Aprovechar la temporada de naranjas es perfecto para el bolsillo y el menú diario de la familia.  
Tips para que salgan perfectas Naranjas frescas: usá frutas recién exprimidas y con cáscara firme para lograr un aroma más intenso. Textura más húmeda: si querés que la masa quede aún más jugosa, podés reemplazar 2 cucharadas de harina por 2 de fécula de maíz. Toque extra de sabor: agregá una cucharadita de esencia de vainilla o unas gotas de licor de naranja (tipo Cointreau o Grand Marnier). Decoración especial: antes de que el glaseado se seque, podés espolvorear ralladura fina de naranja o tiras de cáscara confitada. Conservación: guardá las barritas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se mantienen tiernas hasta 4 días. Si hace calor, podés refrigerarlas, pero recordá sacarlas unos minutos antes de servir para que recuperen su textura. Versión más saludable: reemplazá la mitad de la harina por integral, usá azúcar mascabo en la masa y stevia en el glaseado para reducir las calorías.
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