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Fosforitos con tapa de pascualina: una opción riquísima que te salva en pocos minutos

Con solamente cinco ingredientes lograrás una preparación digna de panadería que no solo combina con todas las infusiones, sino que también los podrás usar para completar la picada de la noche o fin de semana.  

Los fosforitos rellenos son un clásico argentino, sobre todo cuando se trata de celebrar cumpleaños o cualquier tipo de reunión con amigos, familia o pareja. Sin embargo, comprarlos en panaderías se convirtió en un verdadero lujo que pocos pueden acceder. 

Ante este contexto, las preparaciones reversionadas ganaron mucha popularidad y se proponen que todos puedan cocinarlos en pocos minutos con productos que seguramente tenés en casa o se adquieren en cualquier supermercado por pocos pesos. 

A continuación, te compartimos una receta sencilla, rápida y económica para que puedas hacer estos increíbles fosforitos caseros. Ya no tenés excusa, son ideales para acompañar el mate y sorprender a tus seres queridos. 

5 únicos ingredientes que podés comprar por pocos mangos 2 tapas de masa de hojaldre.  150 gramos de jamón cocido o paleta. 150 gramos de queso de máquina.  1 huevo. Azúcar (cantidad necesaria según gusto). 
Hace los fosforitos con tapa de empanadas y rellena con lo que más te gusta.  
Una receta muy sencilla que todo el mundo puede hacer

1- Para empezar con los fosforitos, vamos a colocar las dos tapas de pascualina superpuestas, es decir, una encima de otra y no separadas. Si vemos que la masa no se pega, pintamos ambas caras con agua fría o aceite en caso de que le quieras dar un toque diferente. 

2- Cortamos las tapas en rectángulos de tamaño medio y las ponemos en una asadera previamente aceitada o enmantecada. Acto seguido, pintamos cada una de las unidades con huevo batido y ponemos azúcar a gusto por encima.

3- Una vez que estén todas las bases de los fosforitos, llevamos al horno precalentado a temperatura media. Cocinamos por aproximadamente 15 a 20 minutos o hasta que estén bien doraditos y crocantes. Cuando alcancemos este punto, sacamos de cocción y dejamos enfriar. 

4- Una vez que ya estén bien fríos, los abrimos al medio con mucho cuidado que no se rompan y los rellenamos con jamón y queso. Cuando tengamos todo hecho, los colocamos nuevamente en una placa para horno y le damos un golpe de calor para que el fiambre adquiera una consistencia crocante.

5- Luego de 5 a 10 minutos, cuando el queso se derrita, sacamos de la cocción. Dejamos que bajen un poco la temperatura y servimos tibios. Dada esta consistencia, los podemos comer con los mates de la tarde, la cena rápida de la noche o sumar en una picadita del fin de semana. 

Fosforitos en pocos pasos y mucho sabor. 
Tips que te pueden servir: Los recortes de los bordes de la masa que te sobren se pueden cortar en tiritas finas, cubrir con queso rallado y hornear a fuego fuerte para obtener unos palitos de queso súper crocantes que acompañan todo tipo de bebidas. Si la masa te quedó muy seca o rota, se recomienda pintar cada una de las tapas de fosforitos con un poco de mayonesa o queso crema, de esta manera se puede aportar un toque de humedad a la preparación.  Dada la sencillez de su base, los podés rellenar con el fiambre que más te guste e incluso existe la posibilidad de darles un toque de “magia†con otros sabores. 
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