SABROSOS

La clásica receta de pastelitos dulces y trucos infalibles para que te queden geniales

Ya sea que te animes a hacer la masa 100% casera o cuentes con las típicas tapas que se compran, seguí el paso a paso de esta receta de pastelitos dulces y conseguí el mejor resultado con algunos secretos.

El próximo sábado 25 de mayo es una jornada de celebración en la Argentina, ya que es el día en que se conmemora la revolución que dio camino a la independencia de nuestro país de la corona española y marcó el inició de una nueva era en la historia de Latinoamérica. Por este motivo, cada año, las familias se reúnen para degustar los mejores platos gastronómicos y hacer patria en nombre de los próceres. 

Uno de los grandes clásicos de este tipo de festejos patrios es el pastelito relleno de dulce. Sin embargo, dado el aumento de los precios de las panaderías, son pocas las personas que se pueden dar el gusto de comprarlos y se animan a volver a las raíces de las abuelas para hacer estas sabrosas masas hojaldradas 100% caseras.  

A pesar de que parece una preparación compleja por su aspecto crocante, la realidad es que su receta es muy fácil de seguir y llega ingredientes que son súper económicos o seguro tenés en tu casa. Además, si seguís estos infalibles trucos vas a conseguir un postre digno de pasteleros. 

 

Ingredientes necesarios para hacer los mejores pastelitos criollos:  Para la masa en caso de que no cuentes con tapas:  500 gramos harina 0000. 1 cucharada de polvo de hornear 1/2 cucharada grasa vacuna o bobina.  1/2 cucharadita de sal 100 a 150 centímetros de agua (dependerá de la capacidad de absorción de la harina leudante).  Para el relleno y cocción de los pastelitos:  Dulce de membrillo, batata o leche.  1/2 taza de agua fria.  1 taza aceité. 1 taza de grasa derretida.  Para la decoración (opcional):  Almíbar: 200 gramos de azúcar blanca refinada en polvo (impalpable) + 100 ml de agua fría.  Grageas, granas o sprinkles de colores.  Coco rallado.  Azúcar blanca común. 
Una receta clásica de pastelitos, pero con detalles especiales para sorprender a la familia. 
Paso a paso de la preparación:  Si no tenés las clásicas tapas que se compran en cualquier supermercado o almacén de barrio, en un bol, echa la harina de trigo tipo 0000, la cucharada de polvo para hornear, la sal fina y la grasa que debe estar cortada en pequeños trozos. Luego, con las manos, unir los productos hasta que se forme una "arena". Agregar el agua poco a poco mientras se está amasando hasta que quede una preparación suavecita que no debe pegarse a los dedos. Deja reposar mínimo 10 minutos en un lugar oscuro para que leve su tamaño. En caso de que sientas que está muy humedad, suma un poco más de harina.   Una vez que paso el tiempo, extender la masa con palo de amasar (si tenés la fábrica de pasta de hogar, podés pasarla por allí y te va a quedar idéntica a los discos industriales), cortar en forma de cuadrados medianos y dejar descansar unos 5 minutos. Poner el dulce que más te guste en el medio, untar los bordes con agua fría y colocar otro cuadrado encima. Aprieto bien para que no se escape el dulce y pellizcar los cuatro extremos para que la preparación adquiera la típica forma de pastelito criollo.  Derretir la taza de grasa en compañía del aceite. Cuando estos elementos lleguen a una temperatura media, colocar los pasteles a freír. En el momento que la base este bien doradita, dalos vuelta y realiza la cocción del frente. Sacar del fuego y dejar escurrir en un recipiente con papel de cocina o absorbente.  Para la decoración, un clásico que nunca falla es el almíbar. En este caso, colocar en una cacerola el agua con el azúcar impalpable. Llevar a fuego medio–bajo hasta que el dulce quede completamente absorbido y se genere un líquido transparente, pero bien espeso.  Cuando tengas el paso anterior en su punto óptimo, sacar de cocción y bañar los pastelitos. Tené en cuenta que este debe estar caliente al momento de la decoración, ya que cuando enfría se condensa.  Hace una lluvia de grageas, granas, sprinkles o coco rallado para darle el toque final. Si no contás con ninguno de estos productos, podés cambiarlo por un poco de azúcar rubia/ blanca. Esta última opción continua con la estética de los típicos churros, bolas de fraile o tortas fritas. 
Colocale abundante relleno para que sea un carnaval de sabores. 
Tips/ trucos para que los pastelitos te queden como de panadería:   Si querés que la consistencia sea bien crocante y no quede aceitosa, cuando retiras los pasteles de la fritura, escurrilos, boca abajo, en una olla con abundante agua hirviendo y dejalos descansar en una fuente con papel de cocina o absorbente. Este paso a paso, le quita el excedente de materia grasa y secará la masa.  Muchas personas se quejan de que al realizar la preparación, echan a perder el dulce y los pasteles les quedan completamente vacíos. En este caso, si te suele pasar esto, te recomendamos que "bañes" el dulce en un huevo batido, ya que este ingrediente va a coagularse y generara una encapsulación de la batata, membrillo o lo que utilices.  Una de las características principales de los pastelitos de panadería es que cuentan con varias capas de masa hojaldrada, para poder realizarlos exactamente iguale, tendrás que superponer, con una pincelada de agua en el medio, cinco cuadrados de masa. Este mismo paso lo deberás realizar para la base como para el frente.  Para la cocción pareja, comenzar la fritura cuando el aceite y grasa estén tibios. De esta manera vas a conseguir que se abran las hojas del hojaldre y se cocine a la perfección su interior. Si los pones a fuego fuerte, al cocinarse rápido, no lograrás la contextura clásica y quedarán chatos. 
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