Para acompañar el día lluvioso: receta de las clásicas tortas fritas, fáciles e irresistibles
Nada mejor que una tarde de lluvia con unos ricos mates y el aroma inconfundible de unas tortas fritas recién hechas. Con pocos ingredientes y en pocos pasos, podés preparar esta receta casera que nunca falla.
No hay clima que convoque tanto al antojo como un día de lluvia. Cuando llegan las precipitaciones, las ganas de comer algo rico y abundante aumentan. Este es el caso de las tortas fritas, que en un día lluvioso como este se vuelven protagonistas en cualquier mesa argentina.
Y lo mejor de todo es que no hace falta ser un experto para preparar esta receta, ya que requiere de pocos ingredientes que seguro tenés en la cocina, y es muy fácil de hacer.
La receta tradicional es simple, rendidora y económica. Con harina leudante, un poco de grasa, agua tibia y ganas de amasar, se logra un resultado digno de panadería. Además, se puede adaptar fácilmente según los gustos de cada uno: dulces, saladas, con azúcar por encima o acompañadas con dulce de leche.
Receta de tortas fritas caserasIngredientes:
2 tazas de harina leudante (280 gramos). 1 taza de agua tibia (250 mililitros). 1 cucharadita de sal. 2 cucharadas de grasa. Aceite para freír, cantidad necesaria. Opcional: azúcar para espolvorear.Preparación paso a paso:
Armar la masa. En un bol, colocá la harina y la sal. Hacete un hueco en el centro y agregá la grasa derretida junto con el agua tibia. Mezclá con una cuchara de madera o con las manos hasta que la masa tome forma. Amasar. Pasá la preparación a la mesada y amasá durante unos minutos hasta obtener una masa suave y elástica. Si notás que está muy pegajosa, podés sumar una pizca más de harina. Reposar. Dejá descansar la masa tapada con un repasador por unos 15 a 20 minutos. Esto ayuda a que se relaje el gluten y las tortas queden más tiernas. Formar las tortas. Dividí la masa en bollitos del mismo tamaño y estiralos con un palo hasta lograr discos finos (ni muy gruesos ni muy finitos). No olvides hacerles un pequeño agujerito en el centro: así evitarás que se inflen demasiado al freírlas. Freír. Calentá abundante aceite en una sartén o cacerola. Cuando esté bien caliente, colocá las tortas de a una o dos por vez y cocinalas hasta que estén doradas de ambos lados. Escurrir. Retiralas y apoyalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Servir y disfrutar. Podés espolvorearlas con azúcar si preferís una versión dulce o dejarlas simples para acompañar los mates. Ideas para incorporar a la recetaSi bien las tortas fritas clásicas son imbatibles, existen algunas variantes que pueden darles un toque especial.
Por ejemplo, agregar hierbas finas como orégano, tomillo o romero seco a la masa les aporta un aroma increíble, ideal para quienes prefieren las versiones saladas. Otra opción es sumar queso rallado (tipo parmesano o reggianito) antes de freírlas, lo que da como resultado una masa más sabrosa y crujiente. También podés reemplazar parte del agua por leche, lo que las vuelve más suaves y doradas. Para quienes buscan una versión más liviana, se pueden cocinar al horno, aunque, claro, el sabor clásico de las fritas en aceite sigue siendo el favorito de los días grises.