Scones de queso crujientes: una receta fácil, económica y deliciosa para cualquier momento del dÃa
Con ingredientes simples y sin complicaciones, esta receta de los clásicos scones de queso se convierte en una excelente opción para acompañar una merienda, picada o desayuno salado. Mirá cómo se preparan.
Los clásicos scones son una receta tÃpica de la pastelerÃa inglesa, pero en su versión salada, con mucho queso y una miga aireada, ganaron terreno en los hogares argentinos por su simpleza, rapidez y sabor inconfundible.
Ideales para compartir en una merienda o para servir como entrada en una picada, estos bocaditos salados se preparan en apenas 15 minutos y con ingredientes muy accesibles. Se precisa solo un puñado de productos básicos que suelen encontrarse en cualquier cocina.
En simples pasos, se puede lograr una receta casera que nada tiene que envidiarle a los productos de panaderÃa. Además, su cocción rápida en horno fuerte los convierte en una gran opción para quienes no tienen tiempo, pero quieren disfrutar de algo casero, caliente y sabroso.
Paso a paso: cómo hacer scones de queso crujientes y esponjososLos ingredientes necesarios de esta receta rinden para unas 15 unidades pequeñas o medianas. Se requiere:
300 gramos de harina leudante (o común con 1 cucharada de polvo de hornear). 50 gramos de manteca frÃa. 1 huevo. 150 centÃmetros cúbicos de leche. 1 cucharada de crema de leche o queso crema (opcional, pero le da suavidad y humedad a la masa). 100 gramos de queso rallado (el que tengas: pategrás, reggianito, sardo, etcétera). Sal a gusto.Para que los scones de queso queden bien crujientes por fuera y aireados por dentro, hay algunos consejos clave:
Usar manteca bien frÃa para lograr un buen arenado. No amasar de más: integrar con movimientos suaves para no activar el gluten. Usar un horno bien caliente (mÃnimo 200 grados) para que se levanten rápido y se cocinen parejo. Podés agregar hierbas secas (como orégano o tomillo), semillas o un poco de ajo en polvo para darles más sabor. Para un plus de crocante, espolvorear queso rallado por encima antes de hornear.