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Recetas patrias: 3 platos caseros, clásicos y abundantes para celebrar el 25 de mayo

El menú tradicional vuelve a cobrar protagonismo en una de las fechas más importantes del calendario argentino, con preparaciones que combinan historia y sabor casero.

El 25 de mayo es uno de los feriados nacionales más esperados en Argentina, no solo por su significado histórico, sino también por la manera en que se celebra en cada hogar. 

La fecha, que conmemora la Revolución de 1810, suele estar acompañada por reuniones familiares y la preparación de platos típicos que forman parte de la identidad cultural del país.

Durante esta jornada, en las cocinas se preparan comidas abundantes, pensadas para compartir, que combinan ingredientes simples con largas cocciones que realzan los sabores. 

En este contexto, hay tres recetas que se destacan por encima del resto y que suelen ser protagonistas en cada celebración patria: el locro criollo, las empanadas de carne y los clásicos pastelitos dulces. 

Ingredientes y paso a paso para un menú patrio completo

Locro criollo 

Para prepararlo se necesitan: maíz blanco partido, porotos alubia, zapallo, distintos cortes de carne como falda y pechito de cerdo, además de chorizo colorado, panceta y cueritos. 

El locro es una de las comidas típicas de esta fecha patria. También es ideal para combatir el frío.

La clave comienza la noche anterior, dejando en remojo las legumbres. Luego, se cocinan junto con el zapallo, que al deshacerse aporta espesor. Las carnes se incorporan más adelante, en trozos, y la preparación se cocina a fuego bajo durante varias horas hasta lograr una textura cremosa y un sabor integrado.

2. Empanadas de carne criollas

Las empanadas de carne cortadas a cuchillo son otro clásico infaltable. Para el relleno se utiliza carne vacuna cortada a cuchillo (que puede ser paleta o cuadrada), cebolla blanca, huevos duros, cebolla de verdeo y condimentos como comino y pimentón. 

Las empanadas de carne cortada a cuchillo son otro clásico para celebrar el Día de la Revolución.

Primero se rehoga la cebolla hasta que quede transparente; luego se suma la carne, que debe cocinarse parcialmente para conservar su jugosidad. Una vez listo, el relleno se deja enfriar para facilitar el armado. Este paso permite que los jugos se concentren y evita que la masa se humedezca en exceso. Finalmente, se arman las empanadas y se cocinan al horno o fritas.

3. Pastelitos de membrillo y batata

Para el cierre dulce, los pastelitos de membrillo o batata son la opción más elegida. Se elaboran con masa hojaldrada, rellena con cubos de dulce, que luego se cubren con otra capa de masa formando pliegues.

Los clásicos pastelitos son inflatables para la hora del mate.

La fritura requiere un proceso en dos tiempos: primero en aceite a temperatura media para que el hojaldre se abra, y luego en aceite más caliente para dorarlos. Al retirarlos, se los baña con almíbar frío, logrando ese brillo característico y un sabor dulce que contrasta con la textura crocante.

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