Lali Esp贸sito y la batalla cultural: el d铆a que le cant贸 al poder y redefini贸 la protesta art铆stica
En una entrevista en Espa帽a, la artista argentina detall贸 los alcances de su conflicto con Javier Milei y defendi贸 con firmeza su derecho a opinar. Una cr贸nica sobre m煤sica, pol铆tica y libertad de expresi贸n.
En el marco de su presentaci贸n en el Festival Internacional de Cine de San Sebasti谩n, Lali Esp贸sito visit贸 el programa espa帽ol "La Revuelta", donde habl贸 sobre su enfrentamiento con el presidente argentino Javier Milei. Tras sus fuertes declaraciones, contando detalladamente y por primera vez lo que le sucedi贸, se completa el c铆rculo que la involucra como un fuerte actor pol铆tico, que no la define a ella, pero s铆 a un gobierno que parece apuntar contra la cultura y contraposici贸n, abre el debate sobre la libertad de expresi贸n.
Ante el desconocimiento del conductor sobre el conflicto, Lali explic贸 c贸mo comenz贸 todo: "'No vayas a atender cuando el demonio' llama es una advertencia. Yo atend铆 con 鈥楩an谩tico鈥, con la primera canci贸n que lanc茅 de este 谩lbum. Me pele茅 con el Presidente de la Naci贸n. 脡l me pele贸 porque no le gust贸 una opini贸n muy concreta que yo di y entonces tuve que hacer una canci贸n para responderle". La artista relat贸 que la disputa se inici贸 tras las PASO, cuando escribi贸: "Qu茅 peligroso. Qu茅 triste", y desde entonces enfrent贸 calumnias e injurias por parte de trolls vinculados al mandatario.
Sobre la reacci贸n de Milei, Lali coment贸 que el Presidente incluso le cambi贸 el nombre en redes: 鈥淧or un rato, quiz谩s hasta el d铆a de hoy pero con menos fuerza, fui el centro de hate del mismo Presidente. 脡l me cambi贸 el nombre y me puso 鈥楲ali Dep贸sito鈥 porque cree que los artistas opinan porque les pagan鈥.
鈥淟a cosa no se suaviz贸. Si no soy yo, es otro artista. Est谩 raro el tema de la libertad de expresi贸n. Yo maleducada no soy. Opin茅 como parte de la sociedad y artista que tiene un micr贸fono en frente鈥
鈥淎hora estoy b谩rbara. Me quebr茅 pero estoy divina鈥, dijo acerca de como sobrevivi贸 al mal momento. A pesar del conflicto, la cantante aclar贸 que la confrontaci贸n no se suaviz贸: "La cosa no se suaviz贸. Si no soy yo, es otro artista. Est谩 raro el tema de la libertad de expresi贸n. Yo maleducada no soy. Opin茅 como parte de la sociedad y artista que tiene un micr贸fono en frente. Y lo voy a seguir haciendo. Si no, lo har茅 con m煤sica. Un beso a mi pa铆s, que tanto quiero".
En abril, Lali lanz贸 su 谩lbum "No vayas a atender cuando el demonio llama", que incluye canciones como "Fan谩tico", en respuesta al mandatario. Sobre esta canci贸n, explic贸: "Me hago cargo, yo eleg铆 la narrativa de la canci贸n, hablar de eso. No de una persona, eso est谩 bueno decirlo. Dirig铆 la canci贸n a un tipo de persona que tiene esos rasgos, ese fan谩tico obsesivo que te odia pero que en el fondo le interes谩s much铆simo. Soy responsable de haber querido decir eso que digo, del video y de la iron铆a que maneja".
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El relato de Lali Esp贸sito trasciende la an茅cdota personal para erigirse como un caso testigo de la batalla cultural que se libra en el espacio p煤blico. Su experiencia no fue un simple intercambio de opiniones, sino una puesta en escena del conflicto moderno donde un artista pop, con toda su influencia medi谩tica, choca frontalmente con las t谩cticas de desprestigio sistem谩ticas que puede tener el poder pol铆tico.聽
El hecho de que el propio Presidente la rebautizara como "Lali Dep贸sito" constituye m谩s que un insulto; es una estrategia para desacreditar la legitimidad de su voz, insinuando que su postura no es aut茅ntica, sino mercenaria. Lali, lejos de amedrentarse, canaliz贸 el ataque en combustible creativo, transformando el odio recibido en la materia prima de "Fan谩tico", una decisi贸n que convierte una agresi贸n personal en un comentario social amplio sobre el fanatismo y la obsesi贸n.
En el ecosistema medi谩tico actual, la disputa por el relato ya no se da solo en los debates televisados o las columnas de opini贸n, sino tambi茅n en la letra de una canci贸n de pop. Lali Esp贸sito, al elegir responder con su arte, demuestra una comprensi贸n profunda de este nuevo campo de batalla.聽
Su afirmaci贸n "Si no, lo har茅 con m煤sica" es la clave: no se trata de un capricho, sino de la reivindicaci贸n de su herramienta de expresi贸n m谩s poderosa. El episodio no se suaviz贸, como ella misma aclara, porque en el fondo no es una ri帽a personal, sino un s铆ntoma de una tensi贸n estructural sobre el lugar de la voz art铆stica en la esfera p煤blica. Su postura final, de beso a su pa铆s y de firmeza en sus convicciones, consolida su figura no solo como una estrella del espect谩culo, sino como un actor cultural que se niega a ser silenciado, marcando un precedente sobre c贸mo el arte puede ser una trinchera leg铆tima para la disidencia.
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