Como en "Mil maneras de morir", se masturbó 42 veces seguidas y falleció de un paro cardÃaco
Un joven brasileño acabó con su vida tras pasar horas ininterrumpidas realizando el acto de placer sexual. Sus amigos lo definieron como una persona "compulsiva" y loco por las mujeres. Los forenses le encontraron quemaduras de tercer grado en sus manos.
Un trágico — pero que no deja de ser insólito— infortunio tuvo como protagonista a un joven brasileño de 16 años, tras fallecer de un paro cardÃaco luego de masturbarse unas 42 veces seguidas, causando conmoción en su cÃrculo Ãntimo.
La noticia, que recorrió los medios y las redes sociales, nació desde la localidad de Rubiataba, ubicada en el interior de Goiás. Las autoridades locales informaron que el chico comenzó con el acto de placer sexual pasada la medianoche.
Sin embargo, el joven jamás le puso freno a su liberación de tensión sexual y se pasó toda la madrugada en ese estado. Luego de eyacular, automáticamente iniciaba otra vez con la masturbación.
Finalmente, tras una intensa maratón de masturbación, el joven murió a causa de un paro cardÃaco, por lo que más tarde fue trasladado a la morgue para realizarle la correspondiente autopsia. Los forenses marcaron que la vÃctima fatal tenÃa quemaduras de tercer grado en sus manos producto del acto de placer sexual.
Los investigadores detallaron que en la computadora del chico se registraron más de un millón de videos eróticos y 600 mil fotografÃas de mujeres semidesnudas y sin ropa.
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Murió por masturbarse: era adicto a las mujeresLa madre del difunto afirmó que su hijo "siempre se masturbaba" y a cualquier hora del dÃa, y que tenÃa intenciones de llevarlo al médico porque "eso no era normal".
Su propios compañeros de escuela lo catalogaron como una persona con actitudes "compulsivas", tanto es asà que una amiga de la escuela admitió que el difunto le pedÃa que conecte la cámara de su computadora por la madrugada para que lo observara.
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Sus amigos declararon que le gustaban las mujeres sin discriminar caracterÃsticas, ya sean “Gordas, flacas, altas, bajitas, estudiadas, desempleadas, de color o blancas, todas eran de su agrado".
"Apenas veÃa una mujer se ponÃa como loco, eran su debilidad, a todas les querÃa hacer el amor y pasar largas horas en la intimidad", agregó un amigo cercano, lo que generaba sus impulsivas ganas de masturbarse en cualquier momento del dÃa.