LA COLUMNA DE JOS脡 NAROSKY

"Los esp铆ritus nobles suelen tener m谩s heridas que rencores": la historia de Mart铆n Miguel de G眉emes

Nacido en Salta en 1786, pas贸 su infancia entre la ciudad y el campo y a las 14 a帽os comenz贸 su carrera como militar. Triunfador en varias batallas,聽San Mart铆n quiso conocerlo y una admiraci贸n rec铆proca se despert贸 entre ambos.聽

Lo que les relatar茅 hoy聽sucedi贸 en 1971. Hab铆a concurrido a ver el estreno de una pel铆cula argentina dirigida por Leopoldo Torre Nilsson.聽En ella actuaban Alfredo Alc贸n y Norma Aleandro, entre otros. La m煤sica la hab铆a compuesto Ariel Ram铆rez.

驴C贸mo se llamaba la misma?. En la primera palabra del t铆tulo estaba el nombre de nuestra figura de hoy y despu茅s se completaba con鈥鈥滾a Tierra en Armas鈥︹

La palabra que omit铆, era el apellido de un patriota de la historia argentina: Mart铆n Miguel de Guemes.聽Mi ignorancia de joven, m谩s la fuerte influencia de alg煤n profesor del colegio secundario, que no compart铆a seguramente la ideolog铆a de nuestro protagonista de hoy, jug贸 un rol en mi mente, de desmerecimiento del jefe militar al que me referir茅.

La pel铆cula que mencion茅, por el contrario, daba relevancia a la figura hist贸rica.聽Mi curiosidad y mi contradicci贸n interior me llevaron a profundizar sobre su trayectoria, hasta modificar totalmente mi opini贸n.

Expresaba la escritora Luc铆a G谩lvez con respecto a Guemes:聽鈥淨uien se acerque a Salta, la v铆spera del 17 de junio, podr谩 ver; al pie del cerro San Bernardo, grupos de guitarreros reunidos para recordar la noche en que muri贸 el general, que lo era鈥.

Al d铆a siguiente, e incluso en la actualidad, la ciudad de Salta engalanada y festiva, acudi贸 a desfilar en honor del defensor de la Patria, que supo combatir a los poderosos ej茅rcitos realistas y expulsarlos de su tierra.

El monumento en homenaje a Mart铆n Miguel de G眉emes en Salta.

Nuestro hombre de hoy, naci贸 en Salta, en febrero de 1786. Pas贸 su infancia entre la ciudad y el campo. Aprendi贸 a conocer a su gente y su manera de vivir.

Desde los 14 a帽os sigui贸 la carrera militar; primero en Salta y luego, en Buenos Aires, donde combati贸 contra los invasores ingleses y afianz贸 con algunos porte帽os, amistades que durar铆an toda su vida.

Desde el comienzo de la revoluci贸n, fue uno de los primeros en recurrir a la ignorada masa campesina 鈥揷uyas aptitudes de valor y fidelidad conoc铆a muy bien- y supo despertar, el entusiasmo patri贸tico en esos paisanos que adoptar铆an el nombre de 鈥gauchos鈥.

Durante diez largos a帽os, la Quebrada y la Puna ser铆an el escenario principal de las guerras de la independencia.聽Pueblitos encantadores, recorridos tan s贸lo por recuas de mulas, cobrar铆an una vigencia insospechada.

Purmamarca, Tilcara, nombres que evocan a los antiguos due帽os de la tierra, aparecer铆an constantemente en sus partes de guerra.聽Poco tiempo despu茅s de su triunfo en la batalla de Suipacha, fue designado por el Cabildo, gobernador intendente de Salta.

San Mart铆n quiso conocerlo y una admiraci贸n rec铆proca se despert贸 entre ambos. Lo nombr贸 posteriormente Jefe de las Milicias Campesinas.聽Comenzaba la Guerra Gaucha en la frontera norte.

Trataba 鈥搚a era Coronel- de no librar nunca una batalla con su ej茅rcito, muy pobremente equipado, donde escaseaban alimentos, armas y hasta uniformes. Pero s铆 peleaba, en escaramuzas y emboscadas. Conocedor del terreno, ganaba siempre.

Eran encuentros breves, fugaces, pero plenos de audacia y rom谩ntico hero铆smo.聽Sus hombres lo siguieron con fan谩tica devoci贸n.聽Y lleg贸 el 10 de junio de 1821. Una delaci贸n y una conjura realista, rode贸 la casa de su hermana en Salta.

脡l sali贸 a caballo con algunos gauchos, pero una bala certera le dio en la cadera y atraves贸 su ingle.聽Abrazado al cuello de su caballo, pudo escapar con unos pocos hombres.聽En una camilla improvisada con ramas y ponchos lo llevaron hasta la quebrada de La Horqueta.

Siete d铆as de dolorosa agon铆a, en los que s贸lo pudo exclamar refiri茅ndose a su joven esposa:聽Mi Carmen no tardar谩 en seguirme. Morir谩 por mi muerte as铆 como vivi贸 mi vida鈥. Era el 17 de junio de 1821.

Tres semanas m谩s tarde el General San Mart铆n desconociendo la muerte del heroico caudillo salte帽o 鈥搚a general- entraba triunfante en la ciudad de Lima.聽La historia de Am茅rica hab铆a comenzado a cambiar.

Y un aforismo final para esta relevante figura de nuestra historia.聽鈥淟os valientes suelen tener temor. Pero鈥 lo enfrentan鈥.

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