Los "velorios tumberos" más famosos de la historia policial argentina
De "Sopapita" Merlo a los motoqueros saqueadores de Villa Centenario, un repaso por los funerales más emblemáticos de los últimos tiempos.
Los funerales de narcos y delincuentes suelen enmarcarse en un código ajeno al de las ceremonias habituales. La mayorÃa de los familiares y amigos de estas personas que mueren en manos de la policÃa, o en ajustes de cuentas producto de la disputa territorial, por citar un ejemplo, suelen despedir de un modo singular a sus seres queridos.
A los tiros, con caravanas que incluyen pasear el féretro en andas, con drogas y embleas del difunto, asà suele ser la despedida del mundo material. Esta práctica, que muchas veces también alcanza a lÃderes de las barras bravas, ahora buscan ser reprimidas por el Ministerio de Seguridad de La Nación mediante la creación de una "Unidad Preventiva de Análisis para Funerales de Alto Riesgo Social vinculados al Narcotráfico".
Esta iniciativa, hizo recapitular sobre los velorios tumberos más famosos de la crónica policial argentina. El primero de ellos, remite al funeral de Néstor “Sopapita” Merlo, lÃder de la denominada “Banda de los Paraguayos” de la villa El Mercado de la localidad bonaerense de Villa Pineral, partido de Tres de Febrero.
El 10 de mayo de 1996, “Sopapita”, -de 20 años y cuyo apodo respondÃa a que era alto, flaco, cabezón y "chupaba" grandes cantidades de alcohol-, fue asesinado a mazazos junto a su novia por un kiosquero de nacionalidad boliviana a quien fueron a robar pensando que en su vivienda podÃa haber cocaÃna.
Â
Al dÃa siguiente, la casa del comerciante debió ser custodiada por más de 30 policÃas, debido a que allegados a "Sopapita" balearon el frente de la propiedad y, en uno de los ataques, incluso hirieron de un disparo en un codo al ya fallecido periodista de policiales de Canal 13, Enrique Sdrech.
Durante el cortejo fúnebre, los amigos de Merlo colocaron un porro de marihuana encendido sobre el féretro y despidieron sus restos efectuando decenas de disparos al aire ante la mirada de periodistas y policÃas.
Velorio barra
El 16 de octubre de 2013, barrabravas de Colegiales pasaron en moto delante de la municipalidad de Vicente López, generaron desmanes, rompieron un patrullero, robaron una cámara de televisión y atacaron a algunos periodistas, cuando llevaban rumbo al cementerio el féretro de uno de los jefes de la barra, Fernando "Loco Pocho" Morales, asesinado unos dÃas antes en el marco de una interna.
Yoel "El terrible"
En marzo de este año, varios delincuentes asaltaron al médico oncólogo Ernesto Crescenti, primo del titular del SAME. Durante el tiroteo, Yoel murió en el lugar por lo que, poco después, sus amigos lo despidieron a los tiros.
"Yoel el terrible”, como se lo conocÃa, tenÃa 16 años y terminó muerto en el barrio porteño de Parque Chacabuco, tras el frustrado robo. Sus restos fueron despedidos con disparos al aire en la villa Zavaleta del barrio porteño de Barracas y el video se viralizó por redes sociales. Poco después, se logró individualizar a quienes manipulaban las armas de fuego
LEÉ TAMBIÉN: Otro detenido por el "velatorio tumbero" a los tiros en Villa Zavaleta
La barra del "Docke"
Otro incidente protagonizado por una barra brava fue el video que el 29 de mayo de este año se viralizó en redes sociales donde la barra de Dock Sud hacÃa en la tribuna de la cancha del club del ascenso el funeral del hincha y empleado del club Lucas Barboza (24), asesinado de al menos 10 balazos cinco dÃas antes. El cortejo incluyó un paseo del ataúd por la popular, tiros al aire, cánticos y la interrupción del entrenamiento de los jugadores que se acercaron al alambrado a rendir su homenaje.
Â
Motoqueros saqueadores
El antecedente más reciente de funerales con incidentes es el del 9 de este mes en el cementerio del partido bonaerense de Lomas de Zamora, en la localidad de Villa Fiorito, donde decenas de personas que circulaban en más de 20 motos y autos en una caravana fúnebre para despedir a un muchacho fallecido en un accidente de tránsito, cometieron robos y desmanes en su camino.
LEÉ TAMBIÉN: Caravana de motoqueros despidió a amigo en el cementerio a puro robo y saqueo
La policÃa detuvo a un adolescente de 17 años y secuestró varias motocicletas que habÃan sido robadas camino al cementerio y fueron abandonas allà cuando llegaron los patrulleros.